Por todos los besos que no nos dimos.
Todos los “te amo” que no sentimos.
Todas las oportunidades que no aprovechamos.
Todas las fotos que no tomamos.
Todo lo que aún recordamos.
Todos los abrazos que le dimos a alguien más.
Todo el amor que no pudimos dar.
Todo lo que tú no recuerdas y yo tengo que olvidar.
Por todo eso y más.

Recé con lágrimas en los ojos para que lo que tuviera que pasar entre nosotros, pasara.
No pasó nada.