De que siempre hay alguien – o algo-
esperando por vos, algo más fuerte, más inteligente,
más malo, más amable, más duradero,
algo más grande, algo mejor, algo peor,
algo con ojos de tigre, mandíbulas de tiburón.
Algo más loco que la locura, más cuerdo que la cordura,
siempre hay alguien o algo esperándote: mientras
te ponés los zapatos mientras dormís o cuando vaciás un tacho de basura,
o acariciás un gato, o cepillás tus dientes, o festejás un feriado,
siempre hay alguien, o algo esperándote.
Metételo en la cabeza, para que, cuando pase,
estés lo más listo posible, mientras,
que tengas un buen día – si es que todavía estás ahí –
yo pienso que estoy – me acabo de quemar los dedos con éste cigarrillo -.
Charles Bukowski