Cuando una persona llega a tu vida jamás te vas a dar cuenta de cuánto va a importarte.
La comienzas a conocer y puede ser lo más bello que tendrás o quizá lo pienses porque aún no sabes el significado de bello.
Te metiste muy en el fondo de mi vida que no sé cómo sacarte de ahí, incluso ya no sé si debería sacarte o mantenerte.
Me diste tantos días buenos como días malos y no me arrepiento de cada uno, por eso no te lo digo en la cara.
Debe ser muy fácil para ti comenzar de nuevo. Creo que para los chicos siempre será fácil porque tienen amigos o porque se distraen con cualquier otra mujer, incluso tomándoles fotos para resaltar más la belleza con la que yo no cuento.
Siento que me estás dejando en el olvido, en el adiós.
Me estoy cegando creyendo que con un poco de pegamento llamado "amor" te haré regresar, me siento muy ilusa.
Tal vez debas estar ya desesperado de mí y de mis mensajes rogando algo de ese amor que alguna vez hubo, ya no serás capaz de dármelo pero supongo que a otra persona sí.
¡Abre los ojos!, me digo a mí misma, y date cuenta del hermoso valor que tienes y que en otro momento no necesitarás pedirle a nadie que te quiera de nuevo.
Quiero seguir haciéndolo a pesar de que sé que está mal, quiero seguir diciéndote que te quiero pero así como tú te aburriste y hartaste de mi actitud, yo también lo voy a hacer y no de tu actitud sino de intentarlo tanto y siempre perder la dignidad.
Disfruta esto que estoy haciendo, algún día dejarás de verlo porque será cuando pierda la esperanza de ambos.
Dejaré de buscarte este tiempo que tenemos libre sin vernos en cada esquina para que forzosamente tengas que saludarme sabiendo que lo único que buscas sea hacerte invisible.
Quiero que cuando mires a la luna me veas, quiero que me veas en todos lados y por una sola vez desde que pasó esto me busques y quieras saber de mí, que te preocupes.
Yo estaré bien, lo prometo. Sólo quiero que me extrañes por un segundo tanto como yo lo estoy haciendo.

¬vasil