A veces lo único que necesitas es estar rodeada de amigos o familia, sentir el apoyo de todos los que te aman, a veces solo necesitas estar sola, dormir un poco, incluso necesitas emborracharte hasta ya no poder, a veces no necesitas nada y te sientes llena sin ninguna razón en especial, a veces necesitas estar triste, llorar un poco, desahogarte, sacar todo lo que tienes dentro.
Lo importante es que al final hay algo, algo grande esperándote, siempre hay algo, puede que en este momento no lo veas, pero va a llegar. Y todo lo demás habrá valido la pena, todas esas noches en vela, todas las bebidas que tomaste, todos los cigarros, las personas que se fueron, los malos momentos, y hasta aquella vez que tocaste fondo. Todo habrá valido la pena cuando llegue eso que necesitaste hace mucho tiempo, solo que no sabías lo que era. Pero no te quedes ahí esperando, búscalo y equivócate las veces necesarias, porque vale la pena.