Al fin nos vimos... Tú con tu pequeña y yo con este amor que resurgió en el momento en que te vi, te veías tan hermosa como siempre y la pequeña Alessa tan linda... Hubo un tiempo en el que quise odiarte, en el que quise odiarla, pero me fue imposible ¿Cómo podía odiar a la chica que fue el amor de mi vida? ¿Cómo odiar a la niña de tus ojos? La tarde juntas fue la mejor que había tenido en casi un año de no salir de mi rutina. Alessa es una niña preciosa, tendrá un corazón enorme igual a ti ¿Y yo? Pues no pude evitar enamorarme de ella, estoy segura de que todos en la calle piensan lo mismo cuando los saluda o cuando les sonríe, ahora entiendo por qué quisiste tenerla contigo en vez de darla en adopción como habías planeado. ¿Recuerdas lo que me dijiste cuando estabas embarazada?

-"Estoy embarazada Gi... No puedo tenerlo sola, necesito de tu apoyo, no quiero que me dejes sola"-

Mi estómago se hizo un nudo cuando escuche esa noticia, habíamos terminado hace unas semanas y cuando nos volvimos a ver para hablar sobre lo que paso entre nosotras, me dices eso, me pediste que no te dejara sola. Pasamos juntas todo tu embarazo, habías pensado en dar en adopción a Alessa, yo te dije que te apoyaría con lo que decidieras, pero a veces te ponías a fantasear con tenerla y que las dos le diéramos la familia que necesitaría y me gustaba esa idea, no estábamos listas para ser madres, pero pensar en estar junto a ti y tener a la pequeña entre nosotras era una linda idea. Llego el día del parto y ahí estaba a tu lado, tomando tu mano mientras tú llorabas por el dolor. Todo iba bastante bien, hasta que tu mamá me saco de la habitación, comenzó a gritarme y a decirme que no me necesitabas ahí, que nunca podríamos criar a la niña las dos solas y que la darías en adopción, me saco a la fuerza del hospital y ya no pude verte. Pasaron los días y yo intentaba contactarme contigo, pero no entraban mis llamadas ni mis mensajes, llame a tu casa y tu madre me dijo que dejara de buscarte, hasta que al fin veo una respuesta de tu parte... "Deja de buscarme, el padre de Alessa se va a hacer responsable y en unos meses nos vamos a casar, ya deja de molestarme". Llore toda una semana. Aprendí a superarte con el tiempo, aprendí a no odiarte a pesar de todo lo que me hiciste pasar, pero cuando nos volvimos a ver... Todo ese tiempo que pase "superándote" se esfumó, mi corazón quería saltar de mi pecho a abrazarte nuevamente. Hablamos un rato y nos pasamos nuestros teléfonos nuevamente, dijiste que querías verme otro día para explicarme todo lo que paso y así fue. Salimos y me presentaste a Alessa, nos hicimos mejores amigas en una tarde, tú solo nos mirabas y comenzaste a llorar, me contaste como fue que tu madre te prohibió hablar conmigo, como fue que me mintió diciéndome que ibas a casarte con el padre de Alessa, pero que en realidad lo que quería era tenerme alejada de ti... Me pediste mil disculpas, me dijiste que nunca dejaste de quererme y que te encantaría que cuidáramos juntas a Ale, pero que no estabas segura de como se lo tomaría o de sí yo quería volver a intentarlo, te dije que lo pensaría. El día juntas termino, y nos subimos al camión para regresar a nuestras casas, antes de bajar del camión me dijiste un te quiero, Alessa lo repitió después de ti y yo solo puede despedirme con la mano. Todo el camino de regreso iba en silencio, intentando no estallar en lágrima mientras me recargaba en la ventana... ¿Cómo puedes seguir afectándome después de todo lo que paso? ¿Cómo puedo quererte cuando debería odiarte? ¿Cómo puedo siquiera pensar en aceptar tu propuesta cuando yo llevo un año de relación con una chica? Supongo que al final, siempre fuiste tú, viví estos años creyendo que de verdad me repudiabas y no querías volver a verme, pero hasta hoy supe toda la verdad y me di cuenta de que tus sentimientos nunca se esfumaron y que los míos tampoco, así que al final, siempre fuiste esa parte que me faltaba...

-Kiki_Some_Human.