cadenas
me enreden
a este mundo
viveza
en arboles y jardines
verdes y vastos
me enrosquen
los días fugados
no regresan

quien querría
quedarse a presenciar
lo poco
que queda
yuyos entre ruinas

respiro
esclavizada
los sueños desmesurados
de mis viejas rebeldías

imagine
era diferente
idealice una humanidad coherente
aquí la gente es distante

pero
subir cambia todo
allá
el aire es puro
y abrasador
el cuerpo se desenoja
los ojos no se duermen

cielos azules
soles dorados radiantes
todo cuanto vez brilla
aunque

todo cándido día
invita a la imperiosa noche
los males son inexorables
las conciencias comienzan a charlar
labrandose
con cada chiste
que tienen para contar

que debo hacer
que debo pensar

desaparecer no es la respuesta

sopeso
soy solo
una ilota
repliego mi voluntad

espíritu endeble
el que dispongo
en estos tiempos

podrías controlarme
podrías domarme

las emociones
me supeditan a mi
así
podría ser toda tuya
nada que me detenga

nada tan claro
como mis lagrimas
a la luz de cada
aurora idolatrada
nada tan confuso
como las palabras
contrarias a
sentimientos encontrados
en mi corazón

ser un fantasma
ante tus ojos
no trae
mas alivio que
el entregar mi carne
a este orbe

elijo vivir
elijo seguir
aceptar y dejar ir

y mejor que sea Dios
mi señor
el que me guié
por sus buenos senderos
su juicio perfecto marque mi destino

si las cosas han de pasar
que sean gracias a Dios
y con mis propias manos

es necesario encontrar
un reloj que brinde favor
a unos días reales y enteros

capaz de ser respetado
por mis ojos
apriete y auxilie
a seguir mis sueños

pero
que sea Dios
el impulsor y el gozo

miradas al cielo
pies anclados
a esta tierra
y siempre aliada a mi Dios