¡Claro! Si hay plantas hay vida. Es por ello que llenamos nuestras casas, oficinas, habitaciones, patios, etcétera, «de verde», tenemos huertos urbanos y las terrazas están pobladas de pequeñas macetas, eso está súper en tendencia y se lucen increíbles. Aunque las plantas requieran muchos cuidados –no solo regarlas, sino también debemos preocuparnos de en qué lugar ponerlas para que tengan la mejor luz, darles nutrientes, pulverizarlas...– seguimos comprándolas y regalándolas. ♡

Las plantas, desde el punto de vista psicológico, tienen una función muy importante. Y es que podemos considerarlas como «compañeras» o recuerdos. Las plantas son fáciles de traspasar. Por ello, puede que nos hablen de personas y nos recuerden nuestros vínculos afectivos. Una planta que te regala un amigo o familiar siempre va a ser un recuerdo. «También, las plantas nos ayudan a reforzar la idea de que somos seres vivos».

Debes eliminar ciertas ideas preconcebidas respecto a las plantas en casa. La más extendida es que no es aconsejable tener muchas plantas en el dormitorio, puesto que nos “roban” el oxígeno durante la noche. Si bien es cierto que cuando hacen la fotosíntesis estas “respiran” como nosotros, la cantidad de dióxido de carbono que expulsan es tan pequeña que no debes temer nada. Así que no te dejes llevar por los falsos mitos: las plantas en el dormitorio son tan aconsejables como en el resto de la casa.

Las plantas expulsan dióxido de carbono por la noche, pero el resto del día aportan oxígeno fresco. Además, absorben gases contaminantes, mejoran y purifican el aire y consiguen que el ambiente tenga un poco más de humedad.

Desde llamativas especies como una costilla de Adán en el salón, hasta otras más prácticas y funcionales como un aloe vera en el cuarto de baño, o petunias y geranios coloreando el balcón. Las plantas convierten tu vivienda en un auténtico hogar, dando alegría, color y vida, mucha vida. En definitiva: te hacen sentir en casa. ♡