Constantemente nos aferramos a lo bello, aquello con lo que no sentimos preocupaciones, aquello que nos hace sentir vivos , que nos hace creer en todo, que nos hace sentir cómodos. Y repentinamente descubrimos que nada es para siempre, incluso si estas en la cima, bajar de ella no sera difícil sino doloroso, si estas acostumbrado al cielo, aterrizar en el suelo sera desastroso.