Todo suele estar en su lugar y llevar el mismo rumbo.Llega un día en el que eso, puede cambiar.Puede que sea inesperado o puede que sea algo que ya teníamos previsto.
Vivimos con un miedo de saber si en realidad de ese cambio logrará hacernos felices o será una razón para nuestra tristeza. Tenemos que tomar decisiones difíciles y que le dan un giro de 360 a la vida... Pero el que no arriesga no pierde.
En extremos diferentes, a la distancia, las personas se enfrentan a todo tipo de cosas, incluso a una renovación y una nueva meta.
Acostumbrados a tener el mismo ritmo, elegir algo que nos traiga mejores oportunidades puede ser doloroso; sin embargo, es ahí donde sabremos que tantas amistades y amor hay a nuestro alrededor para sentir un apoyo incondicional.
No dejen que nadie los detenga. Si en realidad, los aman, los van a apoyar. No deje que una persona dependa de su felicidad. Adueñense de ella. Sean felices.
-Caitlin Méndez