Caí en el mismo vació, pensé que ibas a sacarme pero solo me tomaste y me soltaste al abismo.

Tus risas inundan mis oídos, hasta que de ellos brota sangre.

Tus palabras son cenizas que revolotean por el aire, y envenenan mis pulmones.

Oigo tu voz como un eco que se aleja, vas y vuelves pero al final te desvaneces.

Estoy parada en el inicio pero veo claramente el final, se acerca a mi cada vez más deprisa, y corro con todas mis fuerzas pero siempre vuelvo al principio.

Desde aquí abajo no puedo ver el cielo, perdió el tono azul. Tú lo haz vuelto gris.

Eres un ladrón del tiempo, pero lo peor es que no solo a mi me haz robado.

Huiste con mi corazón en tus manos, pero ese corazón ya está muerto. No hay caricia que lo reviva.

Vete, vuela lejos, llévate tus mentiras y no vuelvas.

Lo nuestro se perdió en el mar, pero fue culpa mía.

Por no haber notado que tú ya estabas perdido.