Capítulo 5: Stanley. Déjalo sentir.

Capítulos anteriores he dicho que tuve una recaída, fui lleva a hospital y en medio del silencio y reposo yo...

-Stanley, hola - ¿Julieta? - Si, perdón no quise ser inoportuna, supe que caíste en cama y quise venir - ¿Cómo supiste donde estaba? - Tu hermana me llamó - Mi.. oh diablos * por qué hace estas cosas sin pedirme permiso * - No quiero molestar, solo quise saber cómo seguías - Gracias por venir, estoy bien. * aún seguía molesto por aquel sujeto que la pretendía, no le diría tal cosa, pensaría que estoy loco, lo se, se que puede pretenderlo, no está con nadie o eso es lo que yo pienso hasta el día de hoy * - Stanley, ¿puedo pasar? - Si, perdón, que grosero he sido, pasa, no puedo moverme bien del todo pero estaría bien si te sientas en una de las sillas que están por acá - y bien, ¿cómo paso todo? - No lo se, me caí, y eso, me caí como pluma al suelo - ¿Pasó algo antes de todo eso? * oh si, paso mucho y entre muchas haberte visto atormentó de más en mi * - No, no paso nada antes, nade de algo, tuve un altercado por teléfono con una llamada de la que hubiera preferido no contestar - ¿Puedo saber quién fue? - No, tonterías, nada que pueda preocuparnos * no quisiera preocupar a nadie * - Se que llegué sin avisar, y no solo hoy pero... - Julieta, ya, detente, esta bien si quieres visitarme, no puedo prohibírtelo pero si sales con alguien no me... * ¿qué? para para Stanley, ¿qué acabas de decir? retractate * - ¿Qué? - No, nada, perdón, si vienes a visitarme y sales con alguien no tienes porque apresurar en venir, ya sabes, el tiempo, tu trabajo, no es bueno interrumpir - ¿No hablas enserio o si? - Si, hablo en serio - No has cambiado nada, sigues igual desde la última vez - ¿cómo dices? - Nunca quieres preocupar a nadie pero al final necesitas de todos, Stand.. - Julieta, procura no llamarme así * no se porque cada que lo hace me regreso a años atrás, no debería, se supone que la olvidé así como ella me tuvo que haber olvidado a mi... * - Pero es tu nombre - Solo no lo hagas, más bien * me vino a la mente preguntar por ese día en la cafetería * conoces alguna cafetería en la que pueda tomar algo cuando salga de acá? - Si claro - ¿cuál? - Hay una cerca donde vivo - ¿En Lyon? * que imprudente Stanley * - No, no vivo en Lyon ¿ por qué lo dices ? - No, curiosidad - Stanley, ¿Qué tienes? pareces nervioso o intentando evitar algo, cada vez que quiero acercarme y saber cómo estas resulta que etas a la defensiva ¿Me odias? * Julieta se acaba de enojar.. ¿se acaba de enojar con migo? * - No, no estoy molesto, no es sencillo a mi parecer que regreses después de tantos años a buscarme como si tan solo hubiesen pasado un par de meses, no está bien ¿sabes? - Lo siento, en algún momento podremos hablar a solas, y podré decirte el por qué - ¿Hay un motivo? - Siempre ha habido un motivo - .... * me quedo en silencio, no entiendo que acaba de decirme, ¿coquetea con migo?" - Stanley, ¿dije algo malo? por qué te quedas callado?... - Julieta * no soy tan malo después de todo * cuando salga de acá, quisiera enseñarte algo - Si esta bien, lo que necesites * Ross entra en la habitación del hospital -STAAAAAANNL..¿julieta? - Hola, Ross.. gracias por dejarme venir - No me agradezcas, estoy segura que Stanley me hubiera preguntado por ti - * si que me hace enojar mi hermana * - Ross, no digas eso, Julieta es una vieja amiga, como dices algo así... - No, está bien Stanley, tu hermana lo hace por molestarte, yo me retiro, tengo cosas que hacer.

Julieta se levanta del asiento, toma sus cosas, se despide de Ross y se va, Ross me mira fijamente y empieza a sonreír. -Vaya, esa chica estaba preocupada por ti - ¿Enserio? - Si.

Ross acomoda mi almohada, tiende las sabanas y revisa que esté mejor, cruzamos un par de palabras y me menciona que al otro día tengo salida, menciona el tema de mamá y mis lagrimas vuelven a caer. - Stanley, mamá ya se fue, entiendo que te duela mucho pero... está bien, eras mas cercano a ella que yo pero me duele también - si, lo se, solo que, no es eso.. - ¿qué pasa? - mamá siento que algo le paso, es como si algo o alguien hubiera hecho algo, la llamada que me dejó así fue claro con las afirmaciones, se notaba más que seguro - ¿ y si es un estafador queriendo jugarte una mala pasada? - No lo creo, afirmo que vendría por mi - ¿Y? cualquiera puede decirlo y asustarte, además, mientras esté acá, jorge, mis amigos y Julieta no dejaremos que algo te pase - Tienes razón..-

Ross me da un beso en la mejilla, me menciona cuanto me quiere y se despide de mi. Ya cae las seis de la tarde y quedo solo en mi habitación, solo, completamente solo, solo se escucha el sonido del monitor de pulso. Una pequeña tv hay frente a mi, una mesa de madera color verde crema, un florero y un par de flores. Una de las enfermeras entra y monitorea como sigo, al parecer es bueno, me informa que tendría salida para el día siguiente, cosa que alegra todo de mi, estoy harto de estar acostado. Cae la luna, mientras estoy acostado puedo verla por la ventana, las cortinas se mesen levemente al viento que entra, puedo escuchar el sonido de la ciudad, los autos, las personas a lo lejos. Las estrellas parecieran decir algo, la luna está más hermosa que nunca. Es así como me dan de cenar, como algo, me limpian, pasan unas cuanta horas y el sueño me gana y quedo dormido.

...
- * alguien entra y se acerca a mi cama despacio * - Stanley...¿estas despierto? * no muestro respuesta, sigo dormido * - Stanl...- * siento como toman mi mano haciendo que despierte pero intento hacerme el dormido * -Stanley, tienes que recuperarte * es la voz de Julieta, ¿cómo entro a mi habitación?, sigo haciendo que duermo sin que se percate que la escucho * - Stanley, si conozco una cafetería, pero espero despiertes a mañana y darte la respuesta * Julieta suelta mi mano y se retira * . Se escucha la puerta cerrar y abro mis ojos, mi mente solo piensa en qué acaba de pasar y por qué hizo eso. El sueño vuelve y me gana y esta vez ya es de día. Al despertar las enfermeras me levantan, revisan que no tenga heridas ni pase nada en mi, el doctor me da de alta, me solicita cambiar de ropa y alistarme para la salida, levantan mis cosas y ya estoy en recepción pero sigo solo. Ross parece tardar en recogerme y recuerdo de nuevo a mamá, para hoy tendría que ir a ver su casa y preguntar a sus allegados muchas cosas, será mañana. Ross entra por la puerta sin aire, corriendo, con el cabello a cual nido de pájaro - ¡Stanley! ¡El tráfico es espantoso!., perdón por llegar tarde, debí haberte ayudado a bajar - No está bien, me siento mejor, solo quiero irme de acá, tengo mucho que hacer - ¿qué? No harás nada, debes descansar - Ross, estoy harto de estar acostado - No me importa, nos vamos. Ross firma por mi los documentos de salida, toma mi brazo y llegamos a la puerta, llama un taxi y nos regresamos a casa.

De regreso a casa encuentro el ambiente tranquilo, hasta acá todo normal. Entramos, me siento en el sofá y percibo un olor a cigarro - Ross - ¿si? - ¿Qué es ese olor? Yo no fumo - ¿Cuál olor? * se torna algo nerviosa * - El olor a cigarro, Ross, ¿estuviste fumando? nunca has fumado - No, claro que no fume yo, fue jorge, lo siento, anoche lo invité a dormir acá - ¿Dormiste con Jorge en mi departamento ? - Si - ¿ y son solo amigos ? - No, espera, detente, no pienses así, él durmió en el sofá, dormí en tu cama, claro está - Eso espero. Ross se pone de pie y se despide de mi, parece que algo tiene que hacer, sale y cierra la puerta. Me encuentro una vez mas solo en casa, al menos estoy en casa, me pongo de pie, voy a mi habitación y encuentro que la nota con la mancha de tinte no está.... - carajo! - lo primero que pienso es que se tuvo que extraviar o se cayó, no lo sé, miraré, no me siento de ánimo para buscar.

Me siento en el escritorio, abro mi libreta, tomo el bolígrafo rojo que tanto puedo querer, empiezo: PARRAFO 3: Me he decaído de salud, para este día debí haber asistido al área donde mi madre estuvo viva por última vez, haber preguntado a los conocidos si sabían algo de ella. Esta vez he decidido no llorar, tengo fuerzas aún. recuerdo por un instante a Julieta e intento entender el porque sigo sin saber su número de teléfono pero.. Ross si, cómo consiguió ella su número, algo no está bien. Llamo a Ross y le marco, ella contesta y le pregunto cómo está, así mismo pregunta cómo estoy yo. Mis dudas no dan más así que sale la pregunta como cohete,.'- ¿Cómo Julieta consiguió tu número de teléfono? - ¿lo quieres? - Si pero como ella sup... ¨* Ella dicta el número rápidamente y anoto en un papel * - ¿lo anotaste? - Si ya, pero * cuelga * -¿Qué?, cómo me cuelga de esta manera, solo quería.. en fin-. Tengo su número, pero me tiembla la mano al marcarle, no quiero, bueno si quiero, pero no quiero verme tan imprudente, si le marco pensará que busque por mi cuenta el número y pensará que me interesa pero no quiero que lo piense así. * la cabeza me da vueltas *. Salgo de la habitación y me dirijo a la sala, me siento, tomo el teléfono y tengo valor * marca * * suena el timbre de la llamada *.
-¿Bueno? - * es Julieta* - ¿Bueno? * carajo Stanley, habla de una buena vez* - ¿Bueno, quién habla? - Juliet.. Juli.. Julieta - ¿Quién? - Hola soy Stanley, perdón por llamar solo quería llamar * que estupideces acabas de decir * - Hola! Stanley, bueno escucharte, iba a marcar a Ross pero me ganaste ¿ cómo sigues? - Mejor mucho mejor, salí hoy y... le pedí el número a Ross - Ya veo, bueno escucharte, me alegra que me marcaras, quería saber si estabas mejor - Si, estoy mejor, te agradezco la preocupación, * encuentro un pretexto * Julieta, pensé en lo que me dijiste ayer, sobre alguna cafetería - ¿Ah si? - Si - ¿Qué decidiste? - Bueno, me gustaría que elijas, yo suelo ser algo aburrido y anticuado con los gustos y estas cosas - Lo se, eso siempre ha sido tu fuerte y algo bonito de conocer * de nuevo siento que coquetea con migo * - Julieta, yo... quiero enseñarte algo, te lo mencioné, pero quisiera que pasaras por mi departamento, de acá salimos a la cafetería si quieres - ¿Qué? ¿Ya? - Si claro, solo si quieres, no quiero presionart.. - No, no, no, está bien, dame una hora, en una hora llego - si esta bien * ambos colgamos * ¿Por qué mi corazón se siente así? ¿Por qué me hace sentir así ella si... se supone que ya no somos nada?, diablos Stanley, en que te estas metiendo de nuevo. En una hora llega ¿ qué me puedo poner?.

Es así como mi cuerpo se hace locura y se que no debo verme muy bien, quito toda mi ropa, corro a la ducha y limpio mi cuerpo de la salida del hospital, son solo 10 minutos en la ducha, salgo, me seco, me dirijo a mi habitación, me paro de frente al armario pensando que puedo usar y no me vea tan mal. Tomo un par de pantalones jean, una camisa blanda de cuello redondo, mangas a mitad del brazo, zapatos negros y una de las cadenas que mas amo, peino mi cabello de medio lado dejando caer unos cuantos en mi frente, coloco mis lentes. Al terminar organizo mi habitación, acabado esto llego a la sala * miro el reloj, faltan 7 minutos para la hora acordada * Ya casi, ya casi llega. Me siento ridículo, siento que no debo hacer esto, no se porque aún espero algo de ella, no se porque siento la necesidad de saber como está, o al menos si está.

.- ]* timbra la puerta * ¡LLEGO!. Mis piernas se traban y caigo de cara al suelo, me levanto, limpio mi ropa y voy a la puerta. Cerca de la puerta hay un espejo así que me miro por ultima vez ¨* abro la puerta *
-Julieettta hooool... * wow *- Stanley hola, perdón por tardar - .... - No quise tardar mucho ciertamente pero se me complico el tráfico - .... - ¿Stanley? - * Vaya, que hermosa se ve, ella siempre supo que ame verla con un lápiz labial rojo * - Julieta, perdón, que bien te vez, pasa - No, salgamos de una vez, quiero que vayamos a uno de los restaurantes, es mejor ir ya o se va a terminar llenando - Si claro esta bien. Tomo mi abrigo, tomo las llaves, reviso que tenga mi billetera y mis papeles. Cierro la puerta y bajo con Julieta * Esto parece una cita, que locura * bajamos las escaleras y ya estamos en las afueras de la calle. - supongo que nos iremos en un taxi - Si, lo más seguro, déjame a mi, quédate acá Julieta - Si, esta bien -.

Encontramos un taxi, abro la puerta y ella se sube, después voy yo, le pregunto a Julieta a donde vamos y ella menciona al chofer - Señor, por favor, a la avenida 72 cerca del Muelle - * ¿qué como que muelle, a donde me lleva? * - No sabia que te gustaban los muelles - Ni yo, pero es bonito, te gustará Stanley - Ya me gusta - ¿Qué? - No nada * que dices Stanley*. Mientras el taxi nos conduce es inevitable no percibir el perfume de ella, tan dulce, tan ella, su piel blanca, su cabello castaño, sus manos, si sencillez para el maquillaje pero natural como siempre. Por un momento recuerdo la primera cita que tuvimos, teníamos tan solo 19 años... la invité a bailar, le ofrecí una rosa y unos chocolates, le dije que la amaba y aunque su padre nunca me acepto por mi carrera universitaria, decía que era una basura yo... lo quise. El taxi se detiene, hemos llegado-

-Ya está - Gracias, ¿cuánto eso? - Acá en la maquina dice cuanto * Julieta busca en su cartera para pagar pero me adelanto, decido pagar yo, ella me mira con algo de desconcierto y vergüenza * - No Stan.. - no, esta bien, déjame. Pagamos, bajo y abro la puerta para que ella baje, estamos afuera. El paisaje es hermoso, es un lago hermoso al fondo, unos cuantos barcos pequeños de turismo, a la derecha el gran restaurante, más que cafetería diría yo. Unos faros de luz natural con fuego y unas espigas de trigo adornando los costados, eso si, no faltarían las palmeras.

-Bueno acá estamos - Julieta, este lugar es bellisimo, ¿cómo no lo conocía? - Tampoco lo conocía, alguien me lo enseño - ¿Quién? - Alguien, eso no importa - ¿Quién te trajo acá? Bueno, que buen gusto tiene, debo admitirlo. Ella me guía hasta el restaurante al aire libre, llegamos y encontramos mesas, personas, meseros, hay que hacer reservación para entrar pero Julieta ya se adelantó. Nos atienden y encontramos mesa, ambos nos sentamos. -Gracias por traerme acá, después de un día como este algo así si lo necesitaba - Si lo se, yo igual * su mirada se torna algo triste *. Julieta llama un mesero y pedimos la carta, algo de de mar pide ella pero yo no, odio todo lo que venga de mar. - Veo que no ha cambiado tu gusto por la comida - No, sigo igual, mas aburrido de lo normal, tal vez - No, no digas eso, nunca lo fuiste, al contrario, loco si, pero no tanto - ¿Me llamaste loco? - Si, ´¿por qué no?, es la verdad - * ambos nos reímos *.

Mientras nos traen el pedido noto que su lápiz labial se corrió, como le diría, no se como hacerlo - Stanley ¿estas bien? - Si, es que, bueno si, es que parece que tu.... - Mi...¿mi qué? * le causa gracia * - Tu lápiz labial se corrió un poco - Oh, ¿tienes un espejo? no traje el mio - No, no uso espejo, de hecho nunca lo hago - Claro, que distraída * Julieta revisa en su cartera de todas las formas intentando encontrar donde ver su reflejo, a tal punto que se colma la paciencia * - Julieta * intento tomar una servilleta con mis manos y rodeo un poco en mi dedo pulgar * - ¿Qué haces? - ven acércate - ¿qué haces? - yo te ayudo. Y es así como ahora mi dedo pulgar está en su mentón...

Próximo..

AC