Capítulo 4: Stanley, una visita

Sentado en la mesa, muy atrás donde no es perceptible mi presencia. Tomo el periódico, tapo mi rostro mientras intento respirar, tomo aire y exhalo, mantengo la compostura, las personas que están a mi lado acuden a ayudarme pero evito que se acerquen para no llamar la atención. Veo que hay salpicaduras de mi waffle en mesa, tomo una servilleta y limpio el desastre. ¿Qué carajos acaba de pasar? ¿Por qué Julieta está acá? Se supone que averiguó mi dirección pero sería demasiada coincidencia si viviera cerca o... tal vez solo vino de visita para alguien. Mientras sigo limpiando observo a lo lejos como se comporta, parece algo cómoda pero insegura con aquel sujeto del que no tengo idea de donde sea, jamás lo vi en esta cafetería. Julieta se acerca junto con un saludo de manos, aquel hombre la invita a sentarse en una de las mesas, ella amablemente dice que si y ya están los dos sentados. Una de las meseras a lo lejos atiende la petición, traen una bebida y unas galletas. Pasaron cuarenta minutos hasta que ella se pone de pie, el sujeto rápidamente se levanta e impide que se retire. Mi corazón se siente algo incomodo, tal vez ver como la toma del brazo hace que sienta enojo y impulso de evitar que la lastime. Julieta insiste en retirarse y se va, este sujeto va tras ella y salen, lo peor de todo es que no pagaron la cuenta, unos cuantos empleados del lugar van tras ellos, el sujeto se detiene y saca de su bolsillo un par de billetes, apurado mirando como Julieta se aleja paga rápido y va hacia ella cruzando la calle de la cafetería.

¿Qué acabo de ver?... mi mente esta totalmente desconcertada, no se que pensar ni se que sentir, al fin de cuentas no tiene porque importarme lo que a ella le suceda o con quien decida estar, no tiene... pero insisto, esto no está bien, pudo haberla golpeado, o tal vez exagero. La mesera que me atendió se acerca para retirar mi plato, le digo que es hora de retirarme y pagar mi cuenta, se va con los residuos y limpia la mesa al volver - Señor, son.. - Si, tome, le pagaré - Señor esto es más de la cuenta no puedo recibirlo - No importa, solo tómelo, quédese con el cambio - No señor , no puedo recibir esto. Me pongo de pie en la mesa y salgo rápidamente escuchando a la mesera quejarse por el dinero. Ignoro lo que sucede y salgo, el sol es tan intenso que cae en mi rostro, debo cubrirme pero no tengo con que, tomo el periódico y ahora será mi nuevo paraguas. Estoy fuera, ¿Ahora qué? ¿Debería seguir a Julieta? No, no vale la pena. Doy media vuelta y camino a mi departamento, llegando al recinto me encuentro un hombre en las escaleras junto con Ross, recuerdo la vez que ella llego con aquel moretón en su rostro... por mi mente pasa lo mas simple, ¿él será el responsable? claramente no, o tal vez si, pero sería apresurarme a los hechos. Me acerco a ellos, - Eeeeey, Ross - ¡Stanley! * nos abrazamos, miro aquel sujeto de pie y le saludo * - Hola - Hola - * Ross nos presenta - Jorge, él es Stanley, mi hermano - Hola Stanley, soy - ¿El novio de mi hermana ? * Ross golpea mi hombro y a este sujeto le causa gracia * - No, no soy "el novio" de Ross, solo somos amigos - Ya, bueno, si van a ser novios debes saber que la cuido mucho. * Ross vuelve y golpea mi hombro * - Ya, déjalo tranquilo, solo somos amigos. Me despido de ellos y subo a mi departamento, mientras subo las escaleras para el segundo piso me encuentro aquella mujer que antes mencionó saber la noticia de mi madre y por lo que mi duda se hace mas grande al saber el por qué - Hola Stanley.. que bueno verte por acá - Hola - ¿Por qué tanta prisa? ¿Me estas corriendo? No hago daño Stanley - No haces daño pero incomodas, tengo cosas que hacer . Mientras abro mi puerta ella se posa cerca de mi, el aliento a licor es tremendo que tengo que tapar mi rostro - Stanley, ¿qué hacías? ¿a dónde saliste? - Mire, no la conozco bien, y parece que esta bebida, no creo que se pueda seguir manteniendo de pie hasta antes no caer, no quiero ser molesto pero enserio, retírese * La mirada de esta mujer se torna turbia y algo molesta, tan solo decide irse dando media vuelta * Vaya gente con la que tengo que vivir. Abro mi puerta y entro, estando ya seguro retiro mi suéter, ¿por qué tiene que hacer tanto calor?, enciendo el aire, voy a la cocina, tomo un vaso de agua fría, regreso mis pasos a mi habitación, entro, dejo el vaso sobre el escritorio y me siento ahí.

Que día, tomo mi libreta y mi bolígrafo rojo, abro nuevamente donde la dejé: párrafo dos "Investigaré qué paso, es así como inicio mi indagación a los hechos de la muerte de mi madre, el día de mañana estaré en su casa, debo hablar con las personas que la vieron por última vez". Tomo un poco de agua, y suelto el bolígrafo. Stanley, ¿Qué podemos hacer ahora?, bueno, iremos a casa de mi madre mañana a primera hora, procurare llevar comida, dinero, y algo donde anotar, una cámara claro y algún micrófono para guardar las conversaciones sin que lo noten. - ¡Stanley, ábreme la puerta! - Me pongo de pie y atiendo, es Ross, pasa y se acomoda - Stanley, ¿cómo te fue? - Bien, fui a desayunar y...- ¿Y? - Y me comí unos ricos waflles * mi voz cambia de tono * - ¿Está todo bien? - Si, solo que no estaban del todo bien para mi, no me esperaba eso - Si entiendo, a veces no están frescos - ¿Y ese chico qué, qué hace, hace cuánto tiempo lo conoces? - A jorge lo conozco hace dos años, ha sido un buen amigo, me defendió de... * su voz se torna algo insegura y percibo como su comportamiento cambia * - ¿De qué? - Me salvó de sentirme sola - Ya.. - Si, me acompaña a comprar cosas y es bueno con migo - Entiendo - Es especial, es mi mejor amigo diría yo - Entiendo - ¿Qué? - Nada, entiendo - ¿Te molesta Jorge? - No, no lo conozco, solo que pienso en mamá y... Ross, ¿el moretón que tenías en tu rostro esa vez, por qué fue? * Ross se incomoda tanto hasta el punto de cambiar el tema * - ¿Qué moretón? - Ese que sigues teniendo en tu rostro pero ya se ha ido desvaneciendo, ¿quién fue? - ya te dije, me golpee sin querer - ¿No me habías dicho que era una caída? - Si, me golpee al caer - Espera - ¿Qué haces? - Llamaré al doctor, no me gusta verte así Ross - No, no lo hagas, no es para tanto - * llamo desde mi teléfono a un doctor, tengo una cita para ella ¡genial! * - Ross, mañana te revisar, te acompañaré - No, no vayas, Jorge me puede llevar - ¿Qué? Jorge no llamó para cuidarte ni se ha atrevido a hacerlo, iré yo y no se discute - Esta bien... -

Pasado veinte minutos mi celular suena, contesto y una voz algo dura, áspera y grave me pregunta como estoy, no conozco esta voz y no se quien es, - Stanley - ¿Bueno?, ¿quién habla? - Stanley - ¿Quién habla? - Stanley, hace mucho tiempo que no escuchaba la voz del pequeño Stanley - ¿quién habla? ¿Qué quiere? - No te exaltes, no me conoces pero yo si te conozco, lamento lo de tu madre, nadie lo quiso así * mi corazón se detiene, la sangre deja de correr y mi piel se torna tan helada como hielo, las pupilas de mis ojos se contraen y mi respiración se atasca en mi garganta, intento hablar pero no puedo * - ¿Stanley sigues ahí? - .... - Ya veo, sigues siendo igual que de niño, una lastima, el gran periodista sigue igual de tartamudo - * el aire de mis pulmones sale a cual carrera, tomo fuerzas y mi voz se hace a grito - ¡No se quien diablos sea, y tampoco quiero saberlo, le pido por favor se abstenga de hablar de mi madre, no me importa quien sea o de donde venga o porque diablos me conoce, solo evite llamarme de nuevo o tendrá problemas con migo! * cuelgo * Ross sin darme cuenta estaba dormida y no escucho nada de lo que acaba de pasar. * suena teléfono * - carajo, el mismo número * sigue sonando* - No atenderé - * cuelgan * - Se tiene que cansar - * Suena teléfono * -¡ basta! . Decido contestar pero esta vez soy yo quien toma las riendas de la charla - ¿Qué quieres? Déjame, no quiero quien me atormente - Stanley, un placer volverte a escuchar - ¿Escuchar? ¿Cuando se supone que hemos hablando? - Tal vez no con migo directamente pero si te escuché muchas veces, tu madre nunca te contó de mi - ... ¿Qué disparaste se le ocurre decir? - Stanley, voy por ti - * cuelga * - ¡BUENO!??? ¡NO CUELGUES! - Mi corazón va tan rápido que debo sentarme para no perder el equilibrio, quién es, qué dice, qué sucede, no entiendo, mi respiración se hace más rápida que nunca, mis manos tiemblan y mi mandíbula igual, es tanto el impacto de esta noticia que mi cuerpo colapsa y termino desmayado y desplomandome, aun sigo consciente porque escucho los pasos de Ross venir a lo lejos - ¡Stanley! ¡NO! ¡PONTE DE PIE, ¿QUE PASO?!. Yo solo escucho su voz a lo lejos, siento como sostiene mi cuerpo pero es inútil no tengo fuerzas, el impacto de todo esto destrozo mi vitalidad.

Ross con las pocas fuerzas que pueda tener me acomoda en cama, atiende mis necesidades, al parecer me quedé dormido, * dolor en el pecho * otra vez. Siento como coloca paños en mi cabeza y mi pecho descubierto, al parecer estoy con la temperatura arriba, fiebre seguro, escucho que dice "Saldré, ahora regreso, no me tardo", pasa media hora, esa media hora pude dormir un poco. Al despertar escucho como alguien en la residencia clava algo en la pared, no se de donde viene pero se que es al lado, ese sonido estresante, punzante y doloroso. Doy media vuelta y quedo sentado en cama, ahora solo soy yo y el poder dar un paso, no sale de mi mente lo que pasó, no dejo de sentir ese escalofrió y la voz de aquel sujeto en mente " Voy por ti", mis manos van a mi cara mientras cierro mis ojos e intento respirar despacio, tomo mi rostro y me levanto de la cama, me pongo de pie y voy a la cocina, para ir a la cocina debo pasar por la sala. Llego, abro el refrigerador pero no se que comer, solo lo abro por hacerlo, miro lo que contiene y hay medio sándwich, no recuerdo haberlo preparado.

Escucho que alguien abre la puerta, es Ross. - Stanley!, ven, compre algo para comer, ¿cómo te sientes? - Terrible - ¿Qué fue lo qué paso? - No lo se, no se que pasó - Te desmayaste, caíste duro, ¿ te duele algo? - La cabeza, no se que tomar - Ven * Ross me toma y me sienta en el sofá* - Iré por una aspirina Stanley, quédate ahí. Ross me da mi aspirina, la tomo y me siento mas cómodo en el sofá - Stanley, llamé a jorge - Si está bien - ¿No hay problema? - no claro que no. Transcurrido 15 minutos Jorge llega, Ross abre la puerta y él se sienta a un costado del sofá - Eyy, que mal te ves - Ya se - En lo que pueda ayudar, estoy acá - Gracias Jorge - Y ¿qué te paso?, Ross me llamo angustiada que algo te pasó, me dijo que la acompañara - Si esta bien, quédate, no se, solo me desmayé - Lastima, uno de mis familiares murió de un desmayo - * Ross lo grita y le dice que se calle * - lo siento, era solo una broma, no es para tanto - Gracias a los dos, pero prefiero estar solo en estos momentos - ¿Qué dices Stanley? Jorge y yo podemos ayudar a cuidarte en lo que cae la noche - Sabes que odio dar molestias a las personas -

Ya caída la noche Jorge se retira y me quedo con Ross, algo en mi me dice que debo contarle la verdad sobre todo este tema que quema mi cabeza y me tiene con desvelos cada noche, no se como empezar pero tampoco como decirle, si mamá estuviera acá me diría "Hijo, como lo sientes, hazlo " - Ross, he querido decirte algo - Si, soy todo oídos - Es sobre mamá.. - Oh, * Ross se acerca más a mi * - he estado pensativo, he dejado de tener cordura y razón por las cosas y siento que alucino a veces, hoy recibí una llamada muy extraña, no entiendo, no concibo entender, no se que pasa - ¿De qué hablas?, no entiendo nada - Un sujeto me llamo a decirme que venía por mi - ¿Qué? - Si, dijo que venía por mi, según me conoce de hace tiempo pero yo no, me hablo de mamá y dijo que lamentaba que todo fuera así - ¿Que diablos Stanley? Como "ir por ti?" - No lo se, pero el haberme desmayado fue el impacto de escuchar una amenaza así, jamás he tenido miedo pero esta vez la tengo. Ross y yo nos abrazamos y consuela mis lagrimas y dolor, esta noche le digo que se quede a dormir, no quiero estar solo de nuevo. Cae el sol y la luna renace en la noche, ella cierra cortinas y ventanas, prepara algo de cena y me invita a comer en la mesa, aun tengo fuerzas así que voy, cenamos los dos como familia, como la familia que extrañaba hace tiempo tener.

Acabada la cena Ross se encarga de limpiar lo demás, levanta los platos y sigue con lo demás, me pongo de pie, me dirijo a la sala * dolor en el pecho * caigo desplomado al sueño nuevamente y esta vez nadie pudo atraparme, caí como hoja directo al sueño, solo escuché los platos caer de las manos de Ross y gritar mi nombre una vez más. Pierdo la noción del tiempo, dejé de respirar y de sentir, pareciera estar muerto.

Escucho un sonido, algo interesante, son sonido de dos mujeres hablar - Pasame las tijeras, pasame la gaza, regula su pulso, regula su presión, ten, pon el oxigeno, mira como puede estar - Vuelvo y caigo en un sueño profundo. Nuevamente abro mis ojos, pero ¿qué es todo esto?, todo está tan callado ahora, no escucho nada, no siento mi cuerpo, no siento nada, ¿qué paso?, siento algo que estorba en mi cara, una presión en uno de mis dedos de la mano. Intento moverme pero algo sucede, intento saber donde estoy - Stanley, Stanley, ¡ya despertó! ¡Llama al doctor, Stanley acaba de despertar! - Siento que alguien toca mi cuerpo, lo revisa y vuelve y me deja en paz, siento una luz traspasar mis corneas, parece ser la linterna que usan los doctores para revisar tus ojos, -¿Stanley? Soy tu doctor, ¿me escuchas? - ... - Stanley, haz un esfuerzo, muévete, habla. Intento hacerlo pero no puedo, hasta que... escucho la voz de alguien al fondo nombrarme, es Ross, conocería ese tono agudo en cualquier lugar, escucharla me carga de energía y abro los ojos una vez más, esta vez percibo estar en una camilla, cuatro paredes y lo de mi rostro es una válvula de oxigeno. - Stanley, temí perderte, te desmayaste frente a mi y cayeron mis platos al suelo, corrí a ver que pasaba - Ross.. * mi voz algo ronca y dura * - No hables quédate así. EL doctor a cargo ordena desocupar la habitación de inmediato, todos salen y sigo despierto - Tuviste suerte, parece que tuviste un ataque al corazón, te revisamos y no has tenido secuelas de algo, parece que tuviste un impacto y no aguantó y colapsó, más adelante hablaremos de eso, descansa por ahora -. En medio del silencio pensé en mamá, hubiera estado mejor morir y verla de nuevo y no sentir mas este martirizo diario, todo se calma e intento conciliar el sueño..

Un silencio y minutos mas tarde...

-Stanley..? * levanto mi cabeza un poco intentando saber de donde llamaban * - ¿Ah? - Oh Dios... estas vivo, me alegra, Stand... - Juliet.. ¿Julieta? - Hola - ¿Qué haces acá? -

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