Llegaste tú...¿o llegué yo?, la verdad no sé cuál sea el adecuado; pero sé con certeza que nuestro encuentro tiene alguna finalidad. No sé con exactitud cuál es tu propósito en mi vida; incluso ni sé el mío en la tuya. No sé si esto que estamos viviendo sea para siempre o solamente sea para un par de meses (en el fondo me gustaría que durará más de lo que me imagino).

Lo único que sí sé, es que es especial, que es aquí cuando confirmo lo que muchos dicen: "No es cuestión de tiempo, es cuestión de química" y cuanta verdad se esconde tras esa simple frase, pues una persona con quien llevas 2 meses de conocerla te puede generar nuevas sensaciones, encender tus pasiones y sentimientos más ocultos; cosa que otra en 2 años no te causo.

Es increíble la conexión que puedes llegar a tener con alguien, que hasta consigue revivir tu lado más sensible, tu lado más tierno, tus sentimientos más puros y verdaderos; que con solo una mirada te puede decir mil palabras, con solo una caricia te puede poner los pelos de punta y que con solo abrazarte te hace sentir en el lugar más seguro del mundo.

En efecto, a lo nuestro le llamo "conexión mágica", porque siento que nos encontramos en el momento indicado. En el momento justo. Ni tan pronto ni tan tarde. Este es nuestro momento y solo espero poder seguir disfrutando cada segundo que paso contigo, quiero poder demostrarte el amor de una forma diferente, llevarte al éxtasis en nuestros momentos de intimidad y hacerte reír con mis ocurrencias hasta que duela tu panza. Pretendo llegar a conocer tus lados más sensibles, tus más íntimos defectos (esos que hasta a ti mismo no te gusta tenerlos) y acariciar tu tempestad.

-Luisa Castillo.