Deseo preservar tu sonrisa, el tiempo que me lo permita la existencia divina, ojalá ese préstamo de amor me dure toda la vida, quiero deleitarme por su tacto y como queda de manera instintiva en mi piel, porque eres más que un hombre de piel y huesos.
Deseo cuidar tus sueños y mantenerte a salvo de la incertidumbre y lo fúnebre que puede llegar a ser el mundo, quiero amarte con sólo la atadura de nuestras argollas y después de haber sellado el trato con el padre celestial, quiero ser la madre de tus hijos, porque espero que tu seas el padre de los míos.
Llenarte de besos y darte tu café con poca azúcar por la mañana. Dejar en claro que eres de los pilares de mi vida y tu vida, porque nuestras vidas ya están unidas en otra época, espero también en otras vidas, porque contigo encontré esa paz tan característica del amor verdadero, tan reconfortante y sincero, tan sincero como todos nuestros te amo, nuestros chistes a medias y nuestras miradas coquetas.

Deseo ser toda tuya, en alma, cuerpo, esencia y corazón, ser quien te vea todos los días cuando llegues a casa para dormir, ser quien jalas con tu brazo para acercar a tu cuerpo a quien le susurres tantas bellas palabras, aunque lo hagas cuando este dormida.
Cumplir con todas nuestras posibilidades, realizar ese dibujo con malos trazos que figuran más un hogar que una casa. Quiero ser tu hogar, tu fuerza y tu debilidad, porque tú, ya lo eres para mí; hoy, mañana y siempre amor mío.