Rowan queriendo que Lestat le entregue el Don Oscuro.

Jamas pense que volveria a sentir esto. -Musito Rowan.
-Crei que no volveria a experimentarlo. -La senti temblar en mis brazos.
-Que esas partes de mi se habian quemado para siempre. - Dijo.
-Si, amo a Michael y siempre lo amare,
pero ese amor me exige que lo deje libre, Michael languidece a mi sombra.
Michael desea y tiene derecho a
tener una mujer sencilla que pueda darle un hijo sano y robusto.
Hemos vivido juntos lamentandonos por lo que podriamos haber tenido si esos monstruos no nos hubieran poseido y destruido.
Hemos pasado demasiado tiempo murmurando nuestros requiems.
"¡Y de repente nació este fuego!"
¡No debido a lo que eres! Lo que eres podria aterrorizarme, repelerme.
Es debido a quien eres, el alma que anida en tu interior,
a las palabras que pronuncias, a la expresion de tu rostro,
a ese testigo del tiempo que adivino en ti.
Mi mundo se desmorona cuando estoy a tu lado!
Mis principios, aspiraciones, proyectos,
sueños.
Los considero el endamiaje de la histeria.
Este amor ha arraigado en mi,
este amor feroz que no te teme,
solo anhela estar contigo,
que desea la sangre, si, pero porque es tu sangre,
todo lo demas desaparece.

Aguardé, escuche el ritmo de su corazon.
Escuche la sangre que pulsaba dentro de ella.
Escuche su dulce aliento.
Me contuve, contuve a la bestia
feroz que tantas ocasiones habia destrozado la jaula
para apoderarse del objeto de su deseo.
La abraze con fuerza.
La abraze durante una eternidad.
Luego la solte, me levante y la dejé,
rechazando sus manos extendidas,
rechazando sus besos.

La deje y me dirigi al borde del pantano.
-Estoy cansada. ¡Lo entiendo, te lo aseguro!
Tras aguardar unos momentos,
dije midiendo mis palabras,
-¿Crees que el mundo normal sabra que hacer con Lorkyum, Oberon y Miravelle, sin tu inteligencia y perspicacia?- Pregunté-
¿Crees que la ciencia que se basa en la satisfaccion del ego
sera capaz de custodiar algo tan delicado,
tan explosivo, tan noble?

No hubo respuesta.
¿Crees que el hospital Mayfair alcanzara su perfeccion sin tu guia? -Pregunté, pronunciando las palabras tan amorosamente como pude.
-En tu corazón sigues albergando proyectos, proyectos magnificos y esplendidas visiones que aún no has podido llevar a cabo
¿Quien recogera el cetro?
¿Quien tendria el valor de hacerlo?
¿Quien es capaz de salir de la mesa de operaciones
para encargarse del laboratorio y dirigir luego
una reunion con los arquitectos y
los cientificos con la ferocidad de un cuchillo gamma?

Quien es capaz de ir mas alla del ambicioso plan,
ya realizado, del Hospital Mayfair? ¿Quien puede doblar su tamaño?
¿O triplicarlo?
Dispones de muchos años que dedicarle.
Lo sabes.
Yo lo sé.
Dispones de unos años castos, puros y motivados
por una virtud compulsiva.
¿Estas dispuesta a dar la espalda a todo eso?

No hubo respuesta.
Aguardé.
La abraze con fuerza como si temiera que alguien me la arrebatara.
Como si la noche significara una amenaza.
Como si la amenaza no provenira de mi.

-Y Michael -Dije- Si, debes liberarlo, pero ¿Crees que este sea el momento de hacerlo?
¿Sobrevivira al hecho de que vengas conmigo?
Sigue atrapado en sus horrores.
Lo que le sucedio a Mona le partio el corazón.

¿Crees que seras capaz de abandonar a Michel?
¿De escribir la criptica nota? ¿De despedirte de él?

Durante un rato Rowan no contesto. Yo no sabia que mas añadir.
Senti en mi corazón un dolor que jamas habia experimentado.
Yaciamos muy juntos, abrazados, sintiendo la calidez de nuestros cuerpos y tan entregados el uno al otro que los sonidos aleatorios de la noche no lograban perturbar nuestro sosiego.
Por fin Rowan se movio dulcemente.
-Lo sé.- Musito - Lo sé.
- Y se repitió- Lo sé...

-Esto no es posible- Dije.

-Y jamas he deseado tanto una cosa,
pero no puede ser.
Lo sabes tan bien como yo.

-No lo dices en serio- Replicó Rowan.

-Yo estoy convencida ¡No puedes rechazarme!
Crees que habia acudido a ti si no supiera lo que sientes realmente!?
-Lo que siento?- pregunte abrazandola con fuerza.
-Si sabes lo mucho que te deseo,
y que deseo marcharme contigo,
alejarme de todos los que podrian separarnos,
lo sabes, si.
En ultima instancia... somos mortales.

Pero tu has convertido tu vida mortal en algo magnifico, Rowan.
Has trastocado tu alma para hacerlo.
Y eso no podemos ignorarlo.
Rowan siguio abrazandome.
Oprimiendo su cara contra la mia. Yo le acaricie el pelo.

-Si.- Respondio- Era mi sueño.
-Es tu sueño. -Rectifique. - Sigue siendolo.
Senti tal dolor dentro de mi que durante un rato no pude articular palabra.
De nuevo, imagine que Rowan y yo yaciamos sobre un lecho oscuro, que nada podia separarnos, que habiamos hallado en el otro un significado sublime,
y que todos los problemas cosmicos que nos atormentaban habian desaparecido, como si fueran velos que alguien hubiera retratado.
Pero era una fantasia.
Tan débil como hermosa.

Rowan rompio el silencio.
-Estoy dispuesta a hacer otro sacrificio- Dijo.-
O a que lo hagas tu por mi, un sacrificio tan grande que apenas pueda comprenderlo ¡Santo dIos!

-No.-Conteste-
El sacrificio debes hacer tu Rowan. Has llegado al borde,
pero ahora retrocedes.
Debes regresar, Rowan. Tu sola.
Rowan deslizo la mano sobre mi espalda, como tratando de hallar una suavidad humana en ella. Apoyo la cabeza sobre mi hombro.
Respiraba de forma entrecortada, como si sollozara.

-Este no es el momento, Rowan.-Dije.
Rowan alzó la vista y me miro.
-Ya llegara el momento idóneo -Dije.
-Y yo te estare esperando.
-Lo dices en serio? - Dijo.
-Si. -Conteste.
No vas a perder lo que te estoy dispuesto a darte, Rowan.
Simplemente, este no es el momento.

El cielo parecia iluminado por una tenue luz color malva;
las hojas me abrazaban los ojos. Era una sensación insoportable.
Me incorporé, alzando a Rowan suavemente, y la ayude a sentarse junto a mi.
Tenia adheridas en el cuerpo algunas briznas de hierbas, estaba despeinada, aunque tan guapa como siempre y sus ojos relucian bajo la creciente luz del dia.
-Claro que pueden suceder mil cosas. -Dije.
-Ambos lo sabemos. Pero yo te estare observando.
Te estare observando y esperando.
Y cuando sea el momento oportuno,
cuando puedas abandonarlo todo, vendre a buscarte.
Rowan bajo la vista y luego volvio a mirarme.
Mostraba una expresión dulce y pensativa.

- De modo que dejare de verte...