No se si en este mundo terrenal estaba permitido enamorarse de la manera en la que yo lo hice contigo.
No se si nuestras promesas, los lugares, los momentos y el tiempo jugaban con nosotros para obtener muchas veces lo que queríamos. Pero una cosa si es segura; es que tú eres esa clase de ser entre tanta especie que lucha por conseguir algo hasta lograrlo, y quizá yo solo era el ser indicado para darte suerte y obtenerlo. Tal vez había algo escrito que detallaba que debía ser así, o quizá tuvimos una vida pasada y nuestras almas querían reencontrarse.
Yo creo en que todo tiene un porqué y acepto con todo mi corazón que muchas veces sentí encontrar esa explicación, muchas veces al rozar tus labios con mi piel sentía haberlo vivido todo y jamás encontrar a alguien que me estremeciera como lo haces tú, jamás sentir unas manos que hicieran vibrar mi cuerpo como con las tuyas, o mejor aún sentir tu corazón y el mío, piel a piel, gozando hasta quedar exhaustos. Como si nunca nadie hubiese podido encender en mí esa llama interna, como tú lo hiciste conmigo.
Debe sonar muy estúpido y pido perdón, porque apenas tengo 19 y me faltan más de un capítulos por vivir, pero si me toca morir mañana, me iré satisfecha por haberme encontrado contigo y ser tú la persona que me guió, siguió y nunca me dejó sola a bordo de este gran viaje. ©