09 de diciembre de 2018
Foto: yia

De la última vez que te ví recuerdo tus cejas levantadas cuando me miraste por la ventana del auto. Esa sonrisa descarada y tierna.

- Súbete ¿Cómo estás? ¿Qué quieres que te responda? ¿A dónde quieres ir? ¿Por qué te vas a cambiar, si así te ves bien? Dame un beso.

- ¿Sabes manejar?
- No
- Pues vas a aprender
- ¿Tú me vas a enseñar?
- Si
- Bueno, cero miedo

- Recuerdo cuando manejaba las primeras veces y estabas ahí.
- Cuando fuimos al Walmart y estabas bien nervioso, hasta lo estacionaste mal.
- Si jajaja

- No me pidas ... no me cierro a la posibilidad de que en un futuro no lejano regresemos. Estoy consciente de lo que puede y lo que no puede pasar.

De lo último que me contaste, que estuviste con esa chica Marta tres meses, que no te funcionó.

- Creí que ya me habías olvidado.
- Va a ser difícil que te olvide, por muchas cosas que pasaron.

- Siempre me vas a gustar, tus labios delgados, se ponían rosas. Siempre me ha gustado tu cuerpo. ¿Te haz planchado el cabello? Tengo curiosidad de cómo te ves con el cabello planchado.

- ¿Ya viste todas las películas de Marvel? ¿Ahora escuchas Charles Ans?
- Mi nuevo top es C. Tangana, bueno no, Rosalía ¿La haz escuchando?
- Si

- Antes me gustabas más
- Ah ¿Si?
- Si
- ¿En serio?
- No jajaja

- Antes te decía "más te vale" y te quedabas callada.
- Si, pero ahora ya no.

- Me gustan tus lentes.

- Te llevo a tu casa. Bueno, cuídate.

2016 llorar todas las horas, todos los días, toda la semana, todo el mes, de los diciembres más tristes que he vivido. Los ojos hinchados, la expresión muerta, la cara vacía, el nudo que nunca termina de deshacerse, la pregunta latente "¿Por qué?" Me culpaba, no podía ni verme en el espejo, ni escuchar mi nombre, escuchaba su voz, recordaba su cara, extrañaba el abrazo, la caricia, el calor. Mi hermano preguntando "¿Estás bien?" yo no podía fingir, no había cómo. Dos años de duelo.

2018 dos años después, el mismo tiempo, la misma situación, los mismos ojos, la misma persona, la misma pregunta de mi hermano "¿Estás bien?" pero ya no me culpaba, sabía que esta vez yo no había hecho nada mal, que no había sido mi culpa.

Ya no tengo que pagar por tus decisiones, nunca he tenido que hacerlo.

xoxo
- yia