La identidad es lo que le da sentido a la vida, es la razón de ser de cada uno, lo que es construido delicadamente, con tanto esfuerzo a través de cada uno de las adversidades que brinda el destino.
Es una herramienta, pero también una debilidad.
Es ese recordatorio que llega el momento mas oscuro, justo antes de que todo se aclare, que estamos solos. Nacimos solos, y con increíble poder, el poder de ser felices, de amar, de sentir, de imaginar, crear, y transmitir lo mismo hacia los demás.
Este ser que parecería ser ajeno, es nada mas y nada menos que nosotros mismos tiene que ser encontrado, y para encontrarte a ti, tienes que dejar de buscar. Para resolver este rompecabezas es necesario desarmar el de afuera, y volver a armarlo desde adentro, dejar que se conecte todo sin hacer nada mas que tomar tu alma de la mano y dejar que salga a experimentar contigo, siempre y cuando no se quede en el exterior.