Qué hermosas son las perlas. Aún así, debemos saber que son producto del dolor. Toda perla es la consecuencia de una ostra que ha sido herida por un grano de arena que ha entrado en su interior.

Una ostra que no ha sido herida no puede producir perlas...

En la parte interna de la ostra se encuentra una sustancia llamada “nácar” y cuando un grano de arena penetra en la ostra, ésta lo recubre con capas de nácar para protegerse. Como resultado, se va formando una hermosa y brillante perla.

¿Te has sentido herido por las palabras, o actitudes de alguien?
¿Has sido acusado de decir cosas que nunca has dicho?
¿Han sido tus ideas rechazadas o ridiculizadas?
¿Te han culpado de haber hecho algo que jamás hiciste?
¿Te han herido precisamente aquellas personas que menos esperabas?
¿No te valoran como realmente lo mereces?

Entonces, perdona y haz de tu herida una perla. Cubre tus heridas con varias capas de amor, recuerda que cuanto más cubierta esté tu herida, menos dolor sentirás. Por el contrario, si no la cubres de amor, esa herida permanecerá abierta, te dolerá más y más cada día, se infectará con el resentimiento y la amargura y peor aún, nunca cicatrizará.

En nuestra sociedad, podemos ver muchas "ostras vacías" no porque no hayan sido heridas, sino porque no supieron perdonar, comprender y transformar el dolor en una perla.

“Una perla es… Una herida sanada por el amor"

Escrito por Gonzalo Real


Comparto este escrito para que tú (hermosa criaturita) te hagas cargo de tí misma. Recuerda que sólo se vive una vez.
Reflexiona en el aquí y ahora, porque las horas han de pasar, pero el tiempo ya no volverá.

No seas injusta contigo misma albergando cosas innecesarias, actúa porque el futuro lo construyes con las decisiones que tomas día a día. Desde un agradable saludo matutino hasta un cálido abrazo a quien se despide de tí. ¡No nos olvidemos de sentir!


Tengan un lindo día y no olviden ser parte de la inspiración de alguien más,
De Los Ángeles~


Cover photo by Johnny Morant