25/11/2018 - 12:25 a.m.

Es de noche y resulta que hoy me encuentro mejor que la vez pasado, me refiero a mi estado ánimo. La vez pasada, o el articulo pasado, debo admitir que estaba un poco desanimada, pero me imagino que a veces pasamos por esos momentos.

Resulta que en el articulo anterior, hice mención de mi gran amigo, el señor ejercicio. Recuerdo que escribí que no encontraba los ánimos para poner a ello y que no sabía qué demonios pasaba conmigo. Bueno, todo eso ya pasó, y fue gracias a mi.

Llevo dos días haciéndolo, sé que no es demasiado, pero esos pequeños cambios marcan una diferencia, en serio que si. Nunca se desanimen por creer que al principio no están haciendo lo suficiente, créanme que no es así, todo eso, por muy pequeño o corto que sea, es algo, y algo es mejor que nada.

Algo con el señor ejercicio, es que al principio crees que no vas a poder lograrlo, y te cansas de ver vídeos, en mi caso, y ves diferentes tipos de ejercicios y te dices: Por Dios, yo no puedo hacer eso. Y es ahí en donde te equivocas, es por eso que el señor ejercicio me encanta, porque siempre me descubro dándome muchísimo poder y me descubro siendo capaz de hacer cosas que creía que no iba a lograr. Nunca se den por vencidos, al principio no sera nada fácil, pero de repente estarán creciendo como personas y aprendiendo de ustedes mismos, a demás de empezar a sentirse más sanos y eso está brutal, como se dice en mi país.

Otra cosa del señor ejercicio que me encanta, es que a veces no me doy cuenta de cuanto amo mi cuerpo, y de cuan orgullosa estoy de él. Es en esos momentos de desesperación, de cuando estoy sudando sin parar y cuando quiero que ya acabe el tiempo, que me digo que puedo más, MUCHO más. Nunca lo he empezado a hacer odiándome y a querer cambiarme, siempre empiezo desde mucho amor a mi misma, y eso es importante. Lo empiezo porque sé que puedo, y porque se que valgo la pena, y porque me amo.

P.D.: Gracias A del pasado. Pudiste y vas a seguir pudiendo porque eres grandiosa y maravillosa.