Por alguna razón todas las personas en algún momento atamos a personas en nuestra vida, sin reconocer que esas personas nos llenan de veneno, que van consumiendo nuestras energías y nuestros sentimientos, rompiendo sueños y metas.
Es difícil decir adiós, pero es mejor dejar a personas que no deben estar en tu vida y que por alguna razón se cruzó en su historia. Deja ir esos amores que te rompen, que luchan en esa batalla de ciencia incierta, deja ir a esos queridos que ahora no son nada y que solo estarán en tus recuerdos, deja ir a toda la basura que hay en tu vida y abre la puerta de los sueños más locos, de la metas inconclusas y de las ideas más tontas. Vive, porque sólo tenemos una vida.