Mi nariz no es respingada,
mi estómago es amplio,
mis dientes chuequitos,
mi cabello sin teñir y
mis uñas sin arreglar.

Y sigo siendo humana,
mi valor no lo determina una suma
bancaria ni tus objeciones infundadas.

No tengo tiempo de encajar
en tus estándares, soy una mujer real,
de carne y hueso, no plástico.
Que respira y se entrega.

Mi belleza es interior, más allá
de tus prejuicios o lo que consideras bello
soy una semilla que emerge
que crece y florece.

Con voz, sentimientos y valores.
Mi filosofía de vida es simple,
sencilla y al natural.

Lo que mi cuerpo hace es madurar,
como una sequoia alta y firme que
se dirige hacía las nubes.

Al caer el sol no somos tan diferentes,
la biología es sabia y nunca cambia.
Seguimos siendo humanos...

-Zunny