Decidí elegirme y dejar atrás las tormentas. Decidí ser feliz, decidí ser fuerte y valiente ante la adversidad. Porque, a fin de cuentas, yo me tengo a mí, que es suficiente. No necesito a un hombre, o ayuda psicológica. Sólo tengo que mirar en mi interior y sacar los demonios. Preguntarme, ¿De qué tienes miedo?, ¿Qué te hizo así en la vida?...
Nadie puede comprenderme mejor de lo que yo puedo llegar a comprenderme. De que soy complicada y necesito tiempo. Pero cuando quiero algo, lo hago. Necesito esa motivación de nuevo, y lo más importante creer en mí.
Positividad es mi elección.