Es raro aceptar algo que tú bien sabes que no existe. Es extraño. Tienes un nudo en la garganta pero éste solo es fiel a la nada, al aire. No lo sientes. ¿Encerrada? ¿Otra vez? Creí haber renunciado. Pero volvió. Es increíblemente horroroso. "Que tenga mil caras es cuestión mía"- Me reproché. No va a nada lo que estoy "intentado hacer". ¿Que hago aquí? Sí, aquí. No se manifiesta mi alegría en ninguna parte. Es raro.

Mirar a la nada es juego mío. Sé que debo dejar esta manía. Pasó un minuto. Nada. Espero que mi vida vuelva o de vuelta a 180°. Quiero volver, lo prometo. Mi hilo sin coser, espero que se enrede en los mas profundo de mi llanto y mi lamento. Lo siento por no ser quien quiero ser. Sin embargo, no deja de ser raro. Muy raro.

Esta oculto, no se como demostrarlo. Me entierro. Me muero. Me susurro. Es perfecto para mí, supongo, momento para respirar aire. Es pasajero. "Sabes quien eres, tú lo sabes. Porque...¿regresas a eso?" - me confesé. Me estoy ahogando. No se que pasa o que estuvo pasando. Mi silencio crea una ansiedad tan rara. Nunca lo había sentido así mi cuerpo. Es un ambiente raro.

Me estoy sumergiendo en lo prohibido. Prometí jamás tocar el asunto. Mentí. No es problema de nadie. Es mía. Saldré. Juro que saldré, eso me silencia. Y correré porque sé que aquello se fue. Pero ahora está la muerte de la esperanza interviniendo en mi cabeza. Es raro

Considero respirar y pensar lo más efectivo. Decido correr y correr, algo me persigue. Tal vez no haya cura. Tal vez será que puedo liberarme yo misma. Esperaré. Es por algo. Mientras tanto, de rodillas me seguiré comiendo el tiempo para fijarme en mí, en mis imperfecciones perfectas,en mis raros y livianos nervios, pensaré en el siguiente capítulo de mi vida - dijo.

Mientras tanto la noche fría otoñal seguía como si nada hubiera pasado.