Lo que me depararía en mi nueva etapa, no estaba decidido por mi.
Sufrí día y noche del recuerdo que me dejaste, mientras que alguien estaba justo a mi lado, solo para dejarme vivir mi soledad mas que nunca.

Aun cuando una nueva experiencia llegaba, no tenia inspiración ya. Mi alma y mi ser se encontraba ausente, era como si viviera en automático.

Llegaste, con tu carisma tan peculiar, tu interés y pasión por todo; y una arrogancia digna de poseer.

En un principio te ignore, tu personalidad no deparaba para una amistad futura o algo mas. Pero tú insistías, fue tanto que decidí continuar y ver que tan impredecible era el destino. Para mi sorpresa, me fuiste atrapando, hipnotizando.

Llego el día. De ser nada, me fui preguntando que es lo que sentía por ti. ¿amistad? ¿amor? ¿deseo?.

Aun no lo se, pero estoy feliz de que llegaras como un completo desconocido.