Pareciese que con el tiempo empezamos a desaprender.
Todo aquel cariño puro, que se desprende con solo apenas conocer.

Nos olvidamos o mas seguro rechazamos cualquier sentimiento que se vaya un poco más lejos que el amor. Pues nos gustan los sabores agridulces de los tal vez, los inciertos y los posibles.
Y como siempre dejamos a medias todo para un posible continuar, que nunca va a llegar a pasar.

Nos alejamos de todo aquel que nos pueda confrontar, formar y armar.
Tenemos miedo a que esa plenitud se acabe y nos deje en el limbo una vez mas.
Desperdiciamos sentimientos y decidimos matar neuronas, o al revés.

Preferimos herirnos nosotros mismos y evitar la posible redención de alguien mas.
Jugamos a ser maduros, sensatos y capaces cuando apenas somos crios gateantes que piensan poder caminar.
Y negamos amar a alguien como si de un pecado mortal se tratase,
resguardandonos en la frase "mis lagirmas no las merece nadie"
dando por hecho, lo malo, y tirando por techo cualquier expectativa o posibilidad de algun hecho.

Pareciese que somos de cartón, y evitamos cualquier situación solo para evadir el dolor, disminuimos sentimientos y matamos mariposas e ilusión, olvidandonos que tambien aprendemos del dolor.

Hechemosle la culpa a las peliculas, la literatura y los poetas cuya quimera sobrepaso a la razón, por crearnos expectativas que sin duda solo pasan en la ficción, pero no dejemos que nos doblegen, si no mas que nos sirvan de guión.

-by: LittleSwan.