“Puta madre”, son las palabras que vienen a mi cabeza cuando te veo, me lastima que haya pasado de todo entre nosotros y que aun así, te desprecie con toda mi alma. No eres ni la mitad de lo que pensaba y mucho menos te acercas a lo que pretendes ser, pero yo; yo, no soy nadie para decirte como vivir tu vida... En realidad, puedes hacer lo que quieras, incluso puedes seguir haciéndome sentir miserable y una "perra"; sabes tu muy bien que tienes ese poder sobre mí, fui toda tuya y de alguna manera lo sigo siendo... Pero cuando te canses, no me pidas perdón, solo vete y no vuelvas más... Por ahora, estoy dispuesta a escuchar toda la mierda que sale de tu boca, soy tu sumisa y es humillante, duele como el invierno en la piel y lo peor es que sigo sintiendo algo por ti y no debería, pero lo hago. Todo me recuerda a ti, incluso las cosas buenas, eres tan imponente y yo soy débil y frágil, como el cristal...Mírame, aquí estoy, tómame y termina conmigo de una vez; rómpeme las veces que sean necesarias, y lastímame tanto, hasta que te canses...solo así me voy a dar cuenta, pero cuando lo haga, voy a decir que no, así que rómpeme, por favor, hazlo de una puta vez...