Por primera vez en mucho tiempo, no tenía palabras para describir las sensaciones que mi cuerpo y alma sentían.

No habían palabras para describir lo pesadas que se volvieron mis palpitaciones, lo ligero que se volvió mi sueño, lo abstracto que se convirtió mi pensamiento, la falta e incluso la inexistencia de inspiración, lo complicada que se tornó mi vida, todo en una noche.

Por primera vez vi arder el futuro, todo signo de sueño y esperanza se volvió impalpable, la meta parecía alejarse cada vez más. Sólo había frustración y abundantes interrogantes.

En ese preciso instante me cuestioné; y cuestioné cada decisión tomada desde la más simple hasta la más compleja. Fue un momento profundo en el que ninguna letra del abecedario podía hablar y explicarlo. No fue un encuentro o un desencuentro con quien yo era, sino más bien, un paseo por el limbo existencial; un instante en el que las lágrimas podían saber tanto dulces como saladas, en el que la felicidad era hipócrita y se convertía en tristeza, en el que en plena lluvia se podía ver arder el sol.

¿Cómo podría explicar yo, tal sensación?

Tan ajena a mi cuerpo, con una respiración tan ajena a mis pulmones, una sangre ajena a mis venas, pensamientos ajenos a mi mente, momentos ajenos a mi vida...

¿En qué tipo de transición me había metido?
¿Qué cosa tan inexplicable podría estar viviendo?
¿Y por qué nadie responde mis preguntas?

—Meazyღ