Quisiera no saberlo, pero hace unos días que no pienso más que en ti, a pesar del dolor, me gusta tenerte en mi mente y duele tanto al punto de no sentir nada. De repente las lagrimas recorren mis mejillas y todo mi ser se llena de tristeza, pero al recordarte sonrió, pues sigues siendo todo lo que quiero.

Puede que seas lo peor en mi vida, pues me haces sentir tan mal y bien a la vez, eres una adicción; cada día despierto con la ilusión de verte, te juro no pido nada más, pero luego tu indiferencia me quema el alma, pero tampoco quiero que me hables o mires, porque soy débil, ante tu voz, ante tu mirada, ante ti.

Todo lo bueno se vuelve malo, me destruyes una y otra vez, cada golpe me deja mas débil y herida, pero por ti soy capaz de aguantar hasta que no pueda más, no sé si me duela mas el perderte poco a poco y entender con el tiempo que no eres para mi o el olvidarte en un abrir y cerrar de ojos y pretender que nada paso entre nosotros.