Elegir a la persona con quien compartirás tu vida es una de las decisiones más importantes que tomamos.
Sin duda.
Porque si te equivocas tu vida se vuelve gris.
Y a veces… A veces ni siquiera lo notas hasta que te despiertas una mañana y te das cuenta de que han pasado los años.
Ambos sabemos lo que es eso.
Tu amistad llenó mi vida de maravillosos colores.
Siempre fue así, incluso en los peores momentos.
Y soy la persona más afortunada del mundo por ese regalo.
Espero no haberlo dado por hecho.
Pienso que quizá lo hice.
Porque, a veces, no te das cuenta de que lo mejor que te ha pasado en la vida está ahí, delante de tus narices.
Pero está bien, también.
En serio.
Porque entendí que no importa donde estés ni lo que hagas o con quién estés.
Yo siempre honesta y sinceramente te amaré con toda mi alma.
Como una hermana quiere a un hermano y una amiga a un amigo.
Siempre salvaguardaré tus sueños.
No importa lo raros o retorcidos que sean.