Dudaste. Y esa duda se transform贸 en una certeza. Aquello que te hac铆a ruido, termin贸 en eco durante una noche para despertar en silencio. Cuando lo viste, ya lo conoc铆as, no te inmut贸, no te produjo nada porque tu coraz贸n ya hab铆a sonado y ahora estaba protegido. Te re铆ste mucho porque siempre dudaste. Y la duda no te volvi贸 loca, si no que te salv贸 la vida.

Sof铆a Paula G贸mez.