Me enamoré de una chica
demasiado linda
demasiado buena.
Me enamoré de su forma
de su sonrisa
de su carisma.
Me enamoré de sus sueños
de la belleza de ellos.
Y ella, no se enamoró de mi.
No vio mis sonrisas
las que le regalé.
No vio mis miradas
las que le dirigí.
No vio mis sueños
donde juntas en un final feliz.
Y no hay nada que hacer
ni olvidar mi amor.