MITOS Y LEYENDAS PARTE 3
 Tiburcia Domínguez y Salvador María del Carril, “se odiaron por toda la eternidad”: Salvador María del Carril fue uno de los promotores del fusilamiento de Dorrego. Hombre duro en cuestiones políticas y en la vida conyugal. Con el paso de los años la relación con su esposa se desgastaba, ella gastaba mucho dinero y se endeudaba, lo que generaba discusiones diarias.
Su esposa decidió no volver a hablarle y así convivieron durante 21 años.
Cuando él murió, ella construyó uno de los monumentos “más formidables” del predio. La estatua de Del Carril se encuentra sentada mirando hacia el sur. 15 años después, como última voluntad ella pidió que su busto fuera colocada de espaldas a él y en una posición más incómoda; una muestra de cómo había sido la vida en común y que quería mantener aún después de la muerte.

 Liliana Crociati, “murió a los 26 años en su luna de miel en Innsbruck”: Hija de un conocido pintor y poeta italiano, la joven murió en su luna de miel cuando un alud golpeó la parte del hotel donde se hospedaba junto a su marido. Ese mismo día, a 14 mil kilómetros de distancia, también murió su perro Sabú. La escultura representa a Liliana con un vestido de novia, su anillo de compromiso y su mascota.
Su padre mandó a tallar en mármol un poema en Italiano que se encuentra en las paredes de la tumba: “A mi hija: Sólo me pregunto por qué te has ido y has dejado destrozado mi corazón. Que solo te quería por qué? Por qué? Sólo el destino sabe el por qué y me pregunto por qué? Por qué no se puede estar sin ti, por qué? Tan linda eras que la naturaleza, envidiosa, te destruyó, por qué? Por qué, sólo me pregunto si hay Dios, se lleva lo que no es suyo. Por qué destroza y deja hasta el infinito el dolor! Por qué, creo al destino y no a ti, por qué? Por qué sólo sé que siempre sueño contigo, por qué hay de qué? Por todo el amor que siente mi corazón por ti. Por qué? Por qué? Tu papá…”