PILOTENADOLA

En este mundo existen las personas que nacen con su vida arreglada y las que nos toca arreglar nuestra vida. Sí eres del tipo dos bienvenido a este articulo, sí eres del tipo uno maldito suertudo.

He vivido en un estrés constante desde que mi madre me matriculó ese fatídico día en el jardín de niños, siempre con esas coletas de cabello que me hacían parecer una niña asiática, las medias a medio poner y solo dos dientes de frente que para mi mala suerte eran los únicos dientes de leche que faltaban por caerse, pues todos los había perdido por múltiples balonazos en partidos de fútbol de mis hermanos (supongo que ese era el costo que tenía que pagar tras vivir en un patriarcado) por otro lado estaba Natalia, la Regina George de 5 años, su piel era tan blanca que parecía que tuviera anemia, su cabello rubio atado con una cinta azul jugaba perfecto con todos sus dientes de leche y su vestido perfectamente planchado; la diferencia de ella y yo (a parte de todo) es que ella llevaba "Barbie sirena" mientras yo seguía con la vieja "Barbie princesa", recuerdo que un día le reclamé a mi padre y el me compró a "Max Steel" , las cosas iban de mal en peor con "señorita perfecta" pues al día siguiente había que presentar los juguetes nuevos, me estaba quedando sin opciones hasta que BOOM descubrí la clave de lo que me acompañaría el resto de mi vida y eso es: pilotear la situación. Al siguiente día llevé mi "Max Steel" insegura si el plan iba a funcionar, todos sacaron sus muñecos y Natalia puso a la vista de todos su "barbie cambía color de pelo" eran tan malditamente genial que incluso la profesora se asombró de como pasaba la cabellera de rubia a azul y así fue durante unos 30 minutos o quizás más, hasta que llegó mi turno mostré mi musculoso juguete, a la primera impresión Natalia preguntó-¿Eres niño?-(maldita homofobica) pero las cosas empezaron a salir de acuerdo al plan cuando el cuñado de 20 niños se acercaron a preguntarme sobre mi nuevo artefacto, jugaron y rieron conmigo, si bien no podía convertirme en la Regina George de las niñas pero si el de los hombres, a eso le llamo pilotear la situación.