En una noche de fiesta y alcohol, con mis amigos y una botella de ron, sin siquiera imaginar que en el momento menos pensado me toparía con tu hermosa existencia.

Los ojos verdes más hermosos jamás vistos, esa noche me miraban, adornados con el brillo del reencuentro después de tanto tiempo.
La sonrisa que en su rostro se posó me decía que estaba feliz de verme, feliz de encontrarme de nuevo. Su mirada me perseguía por el recinto, me sentía intimidada y a la vez, la mujer más hermosa de ese lugar. Sin quererlo, nuestras manos se rozaron y nuestros vellos se erizaron al mismo tiempo.

Parecíamos dos imanes, locos por frotar nuestros cuerpos cargados de un amor indescriptible.

Nuestra canción favorita empezó a sonar, de inmediato nos miramos y nos buscamos. Nuestros cuerpos estaban rendidos ante la atracción. Su respiración chocaba en contra de mi cuello y mis hormonas apenas y se podían controlar. Tus manos sobre mi cadera, tu boca a centímetros de la mía; mi noche soñada.

Entonces abrí bien los ojos. No estaba bailando con él, no estábamos a punto de besarnos, su mirada no estaba sobre mi, ni siquiera se había percatado de que yo estaba ahí. Él sostenía una mano que no era la mía y yo estaba rozándome con un cuerpo que no era el de él.

Estaba soñando despierta justo frente a él.

—Meazyღ