De la manera en que sólo un demonio bajo sus encantos podría hacer. De tal manera que no sólo te pienso, también te imagino, escucho tu voz y analizo tu mirada aún en la distancia.
No importa la confusión, no te pude atrapar de esa manera y de ninguna otra.
No sabía qué pensar, el mundo no sabía cómo aconsejarme, porque tu caso es único a todos los demás y por eso me atrapaste sin escapatoria, como un plan maestro para el robo del diamante más valioso, me atrapaste cómo un artista atrapa y plasma su idea. Secuestraste mis pensamientos y los escondiste en el inconsciente, depositaste en su lugar, en el consciente tus ojos y tu esencia especial y en el inconsciente los pequeños roces que hemos tenido y tus ojos puestos en mí.
No tuviste compasión y me obligaste a amarte de la manera mas cruel, sin que tú lo supieras...
-Cartas sin destinatario.
C.M.
10 de mayo de 2018