Y mientras sonaba "Buscando el mar" de Rulo y la Contrabanda cerré los ojos y me imaginé que esa contaminada brisa y los rayos de sol de mi ciudad, eran en realidad refrescantes y puros. Dejé que recorriesen mi cuerpo e imaginé que me encontraba en mi pueblo, en lo alto de la montaña, que mi piel se doraba y el aire abría mis pulmones pero volví. Estaba en un parking cercano a mi casa paseando al perro y no podía desconectar de la realidad. De nuevo cerré los ojos y me transporté de nuevo a otro lugar. Esta vez era una playa paradisíaca que tan sólo había visto en vídeos y fotos. Y volví a conectar. Miré a mi alrededor y comprendí perfectamente que es lo que necesitaba, lo que quería hacer con mi vida, la persona que quería ser.

No quiero ser de los que imaginan. Quiero ser de los que viven, los que fotografían y los que graban para que el resto pueda disfrutar esa pequeña porción de mi felicidad que tengo claro que radica en viajar. Para la gente como yo no es un capricho, es una necesidad.

Make it count.

(La foto no es mía)