El suave roce de tus labios, no sale de mi mente
El recuerdo de nuestra unión, me invade súbitamente.
Y no sé si estoy capacitado para hacerle frente
a los sentimientos que evocan en mi, tus ojos inertes.

Cuando te beso, mi mente me lleva a otra dimensión,
donde no existe nada ni nadie; tan solo tú, yo y nuestra pasión.
De pronto, la felicidad dejar de ser una imaginación,
y paso a sentirla como nunca antes, con pura devoción.

En tus ojos, puedo ver tus verdaderos sentimientos.
Veo un abismo, con un profundo ennegrecimiento,
lleno de emociones que se mezclan sin ningún miramiento.
Pero cuando me miras, ejerces sobre mí, un encantamiento
que me lleva a querer besarte, como si de tus labios, estuviera hambriento.

—Juan Román