Me siento en el balcón
para admirar el atardecer
ahogando mis recuerdos en lágrimas
¿Quién llora? ¿El cielo o yo?
Miro al cielo, que se compadece de mí
Llora conmigo, sufre conmigo
como si supiera todas mis penas.

Que agridulce eres, atardecer.
Ayer mismo estabas feliz
brillando con todo fulgor
y hoy lloras y gritas,
olvidando todo lo que hizo feliz
en el día de ayer.

Me veo a mí en ti
en tu vaivén de emociones
en tu terca actitud
en tu belleza y fealdad
en tu simplicidad y complejidad
En ti me pierdo
Y en ti me encuentro

Que fuerte cuando te vas,
Veo la luna y me enfurezco
Porque oculta tu belleza
Y veo el sol y me desespero
porque ya quiero que se vaya
con tal encontrarme contigo otra vez

Fiel amante eres tú,
En ti confío plenamente
Porque cuando te despides
me dices que volverás
que no me preocupe
que no me abandonarás

Y siempre que me siento en mi balcón
maldiciendo a la noche y el día
que se apoderan del tiempo
siempre apareces tú
Y aunque es tan corto
mi tiempo contigo
lloras conmigo, brillas conmigo
Y cuando te vas,
aunque te vas sin mí,
contigo me voy
olvidando todas mis penas y dolores
y renaciendo cada noche
con más fuerzas que ayer

Valeria Hernández