Me noto palpitar, temblar.
Todo gira a mi alrededor.
El humo que me atormenta se evapora,
y sola me quedo
en esta sala de pensamientos malditos.
Dudando de mi propia realidad,
dudando de mi existencia.
Veo la nieve caer,
y con ella mis lagrimas.
Intento no pensar en la melodia
que me atormenta cada vez que resuena en mis oídos.
Pero me es imposible no hacerle caso.
Al igual que me es imposible,
no pensar en ti.
Y lo odio,
al igual que te odio a ti.
Te odio en todo tu esplendor,
en toda tu existencia.
Te odio tanto,
que me es imposible,
no quererte.
-NSA-