Hace poco perdí a una amiga, a alguien que después de tantos años, pude llamar amiga, porque me demostró que no cualquiera se merece ese título, que ella podía estar lejos pero jamas me faltaría su cariño. Simplemente su sonrisa decía que nada estaba mal, que la felicidad existía. Consideraba siempre como todo problema le sacaba algo bueno. Sonreír porque ella estaba ahí, era un peldaño importante en mi vida.
Jamás imaginé que fuera a irse tan rápido, jamás creí que tuviera un final así, porque siempre la imaginé a mi lado, saliendo de la universidad, compartiendo un café después de una jornada de trabajo, compartiendo historias, amistad, vida. Pensar en esto simplemente me rompe el corazón, porque son sueños ahora, porque ya no volverá a existir la posibilidad de tenerla en mi futuro.

Nadie imagina lo triste que se siente perder a quien temía perderte, porque tal vez te hace pensar que al final no hiciste lo suficiente para que se quedara a tu lado, peleando por crecer día a día.
Quiero entender, quiero comprender tus razones para dejarnos, para no despedirte, para no pensar en cada una de las personas que te querían aquí, porque tal vez no lo comprendías, pero muchas personas te amábamos como no lo imaginas. Parte de mi quiere que todo esto acabe, sea una broma o una pesadilla y termine, que pueda verte de nuevo y enojarme contigo, decirte mierdas y llorar para después abrazarte y no permitir que jamás te sientas mal. Te extraño, te extraño demasiado, aún no logro superar el shock, la desesperación que tengo al acordarme de ti y comprender que ya no estarás. Quiero que sea una broma, quiero que vengas y me abraces porque tu no merecías irte ahora.
Te amo, te amaré siempre y lamento mucho que jamas fue suficiente lo que te di como para que me contaras todo lo que te sucedía. Descansa en paz, no volverás a sentirte mal porque ahora estas mejor. Jamas te quiero olvidar.