el problema ya no eres tú sino yo. El problema bebé es que no puedo evitar depender de ti y sé que es tóxico. Tú lo dijiste ya no es sano ni saludable y yo lo sé pero no importa cuantas veces haya estado a punto de hacerlo, de olvidarte, sigo recayendo en ti. Te convertiste en mi peor hábito y me odio por hacerme esto. Ya ni siquiera sé si es porque te amo o porque se volvió costumbre pero la verdad es que quisiera que vuelvas. Aunque eso signifique seguir estando mal. Sinceramente creo que es peor estar mal y tenerte, que estar mal estando tan sola. Porque no importa cuantas personas me hablen, se me aproximen, me quieran, me toquen, en mi mente voy a seguir esperando que seas tú. Pero tú no me amas o prefieres no hacerlo. Se siente feo. Se sienten feas un millón de cosas. Se sintió horrible cuando ni siquiera pudiste decirme feliz cumpleaños. Tomé mucho esa noche y aún así bailaba esforzándome por pensar en que en algun lado de la barra estaría una hermosa mujer de pelo ondulado bebiendo cerveza mientras me miraba. Se sintió feo que "sabes que no creo en las amistades luego de las relaciones" cuando a ella si podías hablarle después de la relación que tuvieron. Y ella también te lastimó. Y yo no quise hacerlo. Yo quise dejar de que tú me lastimes o no lo sé, necesitaba saber que aún me querías, ver si me pedirías que no lo haga. Ver si me dirías que no era así que podíamos resolverlo juntas pero no lo hiciste. No te abriste contigo y te extraño tanto. Te extraño y no puedo explicar lo mucho que esto duele.