Tenía la sensación de que sería nuestra última vez, que esa noche te escucharía decir mi nombre por última vez, que ya todo se había acabado definitivamente. No habíamos terminado la llamada cuando ya te pedía que te quedaras, porque tenía la certeza de que no ibas a volver, estaba tan segura de ello y eso me mataba.
Recuerdo haber cerrado los ojos y prestarle atención a tus palabras, a pesar del grado de alcohol que tenía en la sangre, recuerdo cada palabra. Podía sentir mi cuerpo adormecerse ante el sonido sereno de tus palabras.
Mientras las lágrimas rodaban por mis mejillas, y escuchaba tu voz decaída tratando de darme ánimos, me preguntaba si volvería a saber de ti en poco tiempo, si volvería a verte así fuera por casualidad.

Por un instante, deseé volver al primer día en que nos conocimos para poder pasar más tiempo contigo, para volverte a escucharte diciéndome que no tenías ojos para nadie más.
Ahora que se ha acabado, me pregunto que ocasiono nuestra separación.

"¿Qué nos llevó a decir adiós?" Me pregunto ahora..

Ya te extraño, y lo haré siempre. Pero si éste es nuestro destino, lo aceptaré, no pienso pedirte que te quedes, no voy a cortarle las alas a tu alma, que está loca por dejarme atrás.

—Meazyღ