Tenía mucho tiempo sin escribir algo para ti,
¿Cómo te encuentras? ¿Qué ha sido de ti sin mí?
¿Cuánto tiempo pasó? ¿Un mes? ¿Un año?
He perdido la cuenta desde la última vez que hablamos.

Espero que hayas estado bien, de verdad lo hago,
a pesar de todo lo malo que tú me has causado.
No soy rencorosa, aunque me hayas hecho sentir mal
porque sé que hay cosas que van tal para cual.

Siempre he pensado, que las cosas suceden por algo, que todo tiene una explicación clara a pesar de que casi nunca se logra notarlo
Creo en las causalidades más que en las casualidades, en la sincronización coloquialmente llamada destino,
porque el destino decidió juntarte conmigo
para hacerme ver tantas cosas que es increíble entender todo tan definido.

Lo nuestro fue efímero,
fue relativo, fue bueno pero también malo.
Fue igual que la tercera ley de Newton, toda acción tiene su reacción.
Tu acción fue lastimarme, mi reacción fue dejarte.

Me lastimaste por tantas cosas
pero me dolió más cuando intentaste cambiarme;
no te gustaba nada de mí
y todavía sigo sin entender por qué te acercaste.

No te gustaba mi estilo de música, ni mi manera de hablar,
no te gustaba mis hábitos, ni mi forma de pensar,
no te gustaba que fuese buena en algo ni mucho menos que fuese mejor a ti
y no te gustaba mi forma de escribir, a pesar de que nunca leíste algo escrito por mí.

E intentando tantas veces lograr que te aferraras a mí,
poco a poco iba dejando de ser una persona feliz.
Dejé de escribirte cartas, dejé de pasarte lo que me hacía reir,
canciones, películas, libros y demás, sabía que nada mío te iba a gustar.

Me había dado cuenta tarde de que me estaba dejando ir
por intentar hacer que te quedaras, por intentar hacerte feliz.
Supe mucho tiempo luego, de que tú no me querías.
y que sólo fue un plan para poder decir: ella era mía.

Por eso decidí dejarte,
por eso me alejé de ti,
no iba a soportar un día más perderme
y que todo fuera por ti.

Génesis Delli