Dicen que las mejores obras de arte no vienen de momentos felices, sino al contrario, vienen de momentos en donde el artista no se siente del todo bien. Hay otros que dicen que no es así; dicen que vienen de momentos felices que les trasmite inspiración. Lo cierto es que cada persona tiene su musa. Toda persona tiene ese algo o alguien que los inspira.

En este momento no tengo una musa que me inspire realmente. En este momento lo que me está inspirando no es algo bueno, no es algo digno de admirar por lo que no lo considero mi musa.

Siento que he perdido mi luz, mi brillo, mi chispa. Siento que he perdido mi poder. Cada vez que me siento mal, empiezo a dibuja o a escribir, pero siento que hoy he perdido mi chispa.

Toda mi vida he estado huyendo y no quiero hacerlo más pero... a este punto... ya no se nada. No se qué hacer, no se si todo esto es real o no, empiezo a dudar incluso de mi existencia. Como desearía que todo fuese un sueño. Llovía, yo me fijaba en las gotas que caían del cielo, aquellas partículas de agua que aparecen de la nada y desaparecen de la misma forma. También en las nubes, esas espesas masas en las que todos queríamos vivir cuando eramos pequeños. Y luego empezó la migraña en mi cabeza.

El ser humano tiene la capacidad de pensar, algo que bien puede ser un privilegio o una maldición. Todo depende de cuanto poder le des a tu mente.

Sólo rompe el silencio, dime si es real o no. Dime cuando me convertí en esto y por qué. Todo comenzó tan agridulce pero terminó tan agrio. He perdido mi luz y no se cómo recuperarla, ¿sabes tú a dónde fue? Porque sólo veo negro dentro de mi. Estoy tan perdida y atrapada en las circunstancias a mi alrededor. ¿Acaso es así como todo debe terminar? No veo salida, no veo ningún final feliz a o lejos, no veo luz al final del camino. Ayúdame a salir de aquí porque ya perdí mi chispa y no se cómo recuperarla.