No se que pasó, algo se quebró, el cerrojo de una puerta se rompió, no pude más, no podía soportar otro día de esa manera, no más soportando todo sobre mis hombros, no más hacerse la dura, la que no le importa nadie, la que le resbala todo lo que digan de ella, ya no pude, me ganó el peso de mi corazón contra el de mi armadura, y escogí el más valioso, el que solo aparece si la armadura lo dejaba, el encargado de sentir pero que la armadura no lo dejaba hablar, no lo dejaba gritar por encima del orgullo, del dolor o del simple hecho de querer ser amada.

Nose como no me dí cuenta que cada vez más esa coraza reemplazaba las decisiones del corazón y como ella fue tomando el control con el tiempo, y todo esto pasa por la misma razón por la que todos nos ponemos esa temible y dañina armadura, porque no hirieron, no fue una herida, fue la sensación de tener una cirugía de corazón abierta con una frase, con maldito "Ya no te quiero", eso bastó para acabar con todo, para destruirme, esas palabras me han hecho hacer cosas que me arrepiento, haber tratado personas de una manera que lo pienso y me da pena, me siento decepcionada de mi misma porque no fuí capaz de volver al comienzo, no, me fui por el camino de cambiar para herir y no ser herida y hoy lo único que puedo decirle a todos los que herí aunque no lo lean es

Lo siento