Justo en estos instantes quiero que el mundo se detenga, que el tiempo pare y se reanude en retroceso, que todo empiece de nuevo y el loop del tiempo siga y siga; la verdad es que no me arrepiento de mi pasado, es más me encantaría re vivir ciertas cosas que tal vez no disfrute lo suficiente. Justo ahora mi futuro me parece demasiado, hay cosas que simplemente me rehusó a vivir, cosas que prefiero se tomen su tiempo y vuelvan en un momento más lejano, pero también se que no puedo parar el tiempo, se que lo que venga tiene que venir, pero me asusta, tal vez más de lo que debería. Y es aquí, justo ahora, cuando después de años de decir que creo pero que no sientes que haya que pedir, que nosotros somos los amos de nuestra vida; empiezo a pedir, a pedir, y no a pedir banalmente, pido de corazón por algo que no está en mis manos, por algo que quiero, pero no puedo dar, ni controlar. Le pido al universo y a todo lo qué hay ahí afuera que se apiaden y no me quiten nada aún, que se que la vida es muy corta y que un para siempre puede ser solo un segundo, pero quiero mas para siempre, quiero una eternidad, y se que no la puedo tener, así que me conformo con la fuerza para afrontar lo que se venga, y que, si no viene nada, la tranquilidad y armonía que la paz traen consigo. Pido, porque es mi ángel, porque se que eso de ahí a fura me la mando, por sus cuidados y amor, por la paciencia y la armonía que me tuvo y tiene aún, por las historias al anochecer y la comida. Pido y pido y pido, y siento que es demasiado pero solo puedo hacer eso ahora, pedir y esperar ser escuchada; ¿escuchada por qué o quién? No lo se, creer es mi fuerte, pero no tengo idea de en qué creo. Ahora pido por que la cuides y no la dejes sola, por que no pase frio, ni miedo, porque esa sonrisa nunca se valla de ahí, y sus bromas sigan alegrando mi vida, porque su simple presencia me da calma y me ayuda a seguir, porque es mi vista al pasado y a lo que espero de mi futuro.