Llevo cinco, ¡cinco malditos días sin verte y ya me estoy volviendo loca! Quiero pensar que al final te has decantado por la casa rural y no te has ido a Italia a devorarte a tu ex. ¿Qué, no puedo ser paranoica? Tengo ganas de verte y que te pierdas entre mis piernas no en algún lugar a saber dónde. Echo de menos tu ser, y tengo más vívida que nunca tu imagen en mi mente. Las mañanas son raras y lo recreos aún más, porque allá a donde vaya te busco entre la gente, pero no encuentro tu cara ni en el metro, ni en la puerta del colegio, ni en el partido del sábado. Por cierto, si hubieras estado habrías sido la salvación del equipo, el extremo izquierdo está raro sin ti, dice que también te ha echado en falta. Sé que hoy vuelves pero no me puedo contener, las ganas me matan, me consumen, me queman, me enloquecen.
Malditos vicios, querido tú.