El frió lo envuelve todo.
No tiene piedad.
El calor se escapa hasta por el
mas pequeño de los agujeros.
Nadie los espera con los brazos abiertos.
Nadie llora su ausencia.
Su falta de propósito los trajo a
donde están,
Casi muertos.
La vida no espera a nadie y mucho
menos a quienes no paran de desperdiciarla.
Los refugios están cerrados.
Los comedores llenos.
Su lucha termino.
Sentados en la intemperie las nubes de vapor exhaladas disminuyen.
Ahora no son mas que objetos inanimados que adornan sucios callejones.
LAV