Cuanto te extraño a veces,
dentro de esas noches que susurran siempres
y me desvelan.
Para entonces amaneci
con los ojos salpicados
y la cabeza hecha un hechizo.

Cuanto te extraño a veces,
que recuerdo como eras,
cómo hablabas,
como sonreias,
y cuánto quería que quererme quisieras.

Cuanto te extraño en mis momentos.
Me decías que mis decisiones eran mías
y aunque me quisieras,
sabía yo
que no estaba en las tuyas.

Cuanto extraño entre días soleados
tus miradas de furia.
Nunca te gusto que llorara,
y hoy solo lloro
miradas tuyas